La interna peronista volvió a escalar y esta vez el detonante fueron las declaraciones de Carlos "Carli" Bianco, ministro de Gobierno bonaerense y uno de los principales colaboradores políticos de Axel Kicillof en las últimas horas. El funcionario no solo puso en duda los alcances que podría tener un pronunciamiento de Naciones Unidas sobre la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner, sino que también evitó comprometer el respaldo de su espacio a una eventual candidatura de la expresidenta en 2027.
“Yo, por lo que entiendo, yo no soy ni siquiera abogado, entiendo que un dictamen del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas no es vinculante para la Justicia argentina”, sostuvo Bianco al referirse a la presentación de Cristina ante los organismos internacionales.
Pero la definición que terminó de encender la discusión llegó cuando le preguntaron si el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que conduce el gobernador bonaerense, se alinearía con una eventual postulación de la exmandataria.
“No sé si nos alinearíamos con una candidatura de Cristina, nosotros determinamos una tarea que es fortalecer nuestro armado político”, respondió. Y agregó que la discusión deberá darse el año próximo.
La frase volvió a exponer la distancia entre el sector de Kicillof y el kirchnerismo en un momento en que la situación judicial de Cristina, la estrategia electoral para 2027 y la conducción del peronismo siguen atravesando al principal espacio opositor.
Teresa García pidió frenar la interna: “Las cosas están muy mal”
Una de las respuestas más contundentes llegó de María Teresa García, diputada nacional y exsenadora bonaerense, quien cuestionó la prioridad que la dirigencia está otorgando a las disputas internas en medio de la crisis económica y social.
En diálogo con Provincia Noticias, la dirigente reclamó que el peronismo deje de alimentar los enfrentamientos. “No se puede seguir incendiando el pastizal”, planteó, y advirtió sobre el deterioro de la situación cotidiana de la población.
“Las cosas están muy mal. La gente la pasa mal, hay hambre y tristeza como para hacer posturas personales”, remarcó.
García también cuestionó que el debate político quede absorbido por las candidaturas mientras se agravan los problemas sociales. “Deberían poner la atención en salud y en educación. Ni hablar de la emergencia social”, sostuvo.
La crítica tiene como telón de fondo el despliegue político de Kicillof en otras provincias, en un recorrido que alimenta las especulaciones sobre una eventual candidatura presidencial, mientras Bianco insiste en que el objetivo inmediato de su espacio es fortalecer su propia estructura política.
El contraste dejó planteado un interrogante incómodo para el peronismo: cómo construir una alternativa nacional frente al Gobierno de Javier Milei mientras se profundizan las diferencias entre quienes reclaman una conducción unificada alrededor de Cristina y quienes buscan consolidar un armado propio detrás del gobernador bonaerense.
Doñate cruzó a Bianco: “Te estás volviendo un gran problema para la unidad nacional”
La reacción más dura llegó de Martín Doñate, abogado, exsenador nacional e integrante de la Auditoría General de la Nación (AGN), quien publicó en Instagram un extenso mensaje dirigido directamente al funcionario bonaerense. Allí cuestionó tanto sus interpretaciones sobre el eventual pronunciamiento internacional como las consecuencias políticas de relativizar su posible impacto.
“Carlos, con incredulidad ante tus dudas y afirmaciones, me veo obligado a ofrecerte sin demora las siguientes aclaraciones, antes de que repitas lo que podrían ser los argumentos de quien desea que Cristina termine su vida presa”, escribió.
Doñate organizó su respuesta alrededor de seis argumentos jurídicos. Señaló que el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y su Protocolo Facultativo tienen jerarquía constitucional en la Argentina; que el país aceptó la competencia del Comité de Derechos Humanos de la ONU y que el artículo 366, inciso f, del Código Procesal Penal Federal contempla la revisión de condenas firmes bajo determinadas condiciones.
También sostuvo que un pronunciamiento favorable a Cristina podría tener consecuencias sobre su condena y su inhabilitación política. En ese punto, mencionó el antecedente de Luiz Inácio Lula da Silva, cuyo caso fue tratado por el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas en 2022, y recordó que incluso el abogado Francisco Oneto, quien patrocinó a Milei, reconoció la posibilidad de que una decisión favorable habilite la revisión de una sentencia firme.
Los alcances concretos de un eventual pronunciamiento dependerán de su contenido y de los procedimientos jurídicos aplicables. Pero para Doñate, reducir anticipadamente su relevancia implica desconocer compromisos internacionales asumidos por el Estado argentino.
“Poner en duda todo esto es un grave daño para la democracia y para el Estado de derecho”, afirmó. Y agregó que “hay dudas jurídicas que dicen más de una posición política que del derecho”.
La advertencia sobre 2027 y la acusación de ingratitud
El exsenador llevó la discusión más allá de la interpretación jurídica y apuntó directamente contra las consecuencias políticas de llegar a las próximas elecciones con Cristina detenida e inhabilitada para competir.
“La Argentina ya conoció elecciones con el peronismo y sus líderes proscriptos, y quienes ganaron así gobernaron con la legitimidad prestada”, sostuvo.
En ese sentido, advirtió que llegar a 2027 con la expresidenta fuera de la competencia electoral supondría, a su entender, repetir un escenario de democracia condicionada. También cuestionó que sectores del propio peronismo puedan aceptar esa situación mientras construyen sus alternativas electorales.
“La recuperación del Estado de derecho exige terminar con esta persecución judicial, y quienes pretenden ser la alternativa a Milei deberían ser los primeros en asumir esa tarea con los más altos estándares de compromiso y conducta”, reclamó.
La respuesta terminó con una acusación directa contra Bianco, a quien responsabilizó por profundizar la fractura interna.
“A esta altura, por la responsabilidad que acumulás, Carlos Bianco, y con este tipo de posicionamientos tan deleznables, te estás volviendo un gran problema para la unidad nacional que requiere la hora”, lanzó.
Doñate también reivindicó el liderazgo de Cristina dentro del movimiento y vinculó la defensa de su situación judicial con el derecho de sus seguidores a elegirla en las urnas. “Defender su libertad es defender el derecho del pueblo a elegirla”, afirmó.
Y cerró con una de las frases más duras de su mensaje: “Frente a eso, tu posición pública es, como mínimo, irresponsable e ingrata. Y la porfiada ingratitud, como enseña la secular historia, repta en el subsuelo de la traición y el olvido”.
Una interna que amenaza con desbordar la discusión electoral
Las declaraciones de Bianco dejaron al descubierto una diferencia que excede el calendario de candidaturas. Mientras el sector de Kicillof prioriza la consolidación del MDF y posterga las definiciones electorales, el kirchnerismo reclama una posición más firme frente a la situación judicial de Cristina y cuestiona cualquier señal que interprete como una distancia respecto de su liderazgo.
La advertencia de Teresa García agregó otra dimensión al conflicto: la disputa por la conducción y las candidaturas ocurre en un contexto de hambre, deterioro de los servicios públicos y emergencia social, problemas que la dirigencia peronista necesita colocar en el centro de su agenda.
Con Milei en el Gobierno y 2027 cada vez más presente en los cálculos políticos, el interrogante es si los distintos sectores podrán procesar sus diferencias sin convertirlas en una ruptura mayor. Por ahora, las declaraciones públicas muestran que el camino hacia una estrategia común sigue atravesado por reproches, desconfianza y acusaciones cada vez más explícitas.