Luis Caputo respira, pero no está tranquilo. Este viernes por la tarde, la Sala I de la Cámara Federal porteña aceptó el recurso de casación que presentó la fiscal Eugenia Anzorreguy de Silva contra el sobreseimiento del ministro de Economía en la causa que investiga la emisión del bono a 100 años.
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El expediente ahora pasará a la Cámara Federal de Casación Penal, que deberá decidir si el fallo que benefició a Caputo se mantiene o se revoca. El sobreseimiento, por ahora, no está firme.
La votación en la Cámara fue dividida. Los jueces Pablo Bertuzzi y Pablo Yadarola entendieron que la apelación de la fiscal cumplía con los requisitos formales y la declararon admisible.
El camarista Mariano Llorens, en cambio, votó en contra: consideró que los argumentos de la fiscalía repetían cuestiones ya discutidas y no alcanzaban para habilitar una nueva instancia.
La fiscal apeló y Casación revisará el sobreseimiento de Caputo: el bono a 100 años vuelve a la Justicia
La causa nació por los vínculos de Caputo con el conglomerado financiero Noctua, que administraba fondos de inversión desde Miami, y por la emisión del bono a 100 años que se colocó en 2017 durante el gobierno de Mauricio Macri.
La investigación apunta a que Caputo omitió declarar su participación en sociedades vinculadas a Noctua en las declaraciones juradas de 2014, 2015 y 2016, cuando estaba por asumir como secretario de Finanzas.
El conflicto de intereses que se investiga es difícil de ignorar. Caputo era dueño indirecto de Noctua antes de entrar al Gobierno, y desde su cargo de secretario de Finanzas participó en la emisión de deuda pública. Un fondo de inversión de Caputo participó de la compra inicial del bono a 100 años.
Según la Auditoría General de la Nación, el Estado se endeudó por 2.750 millones de dólares con una tasa del 7,9% anual, "sin posibilidades de rescate anticipado".
El informe de la AGN fue lapidario: la operación permitía a los financistas recuperar la inversión en 13 años y tener 87 años de ganancias netas. Caputo, según la AGN, se colocó "de los dos lados del mostrador", como emisor y como comprador.