Della Villa, referente de ECAS: “El enemigo del Estado parece ser quien produce alimentos”

En una entrevista en Algo salió mal, el stream de Data Diario, el referente de ECAS cuestionó las políticas del Gobierno, denunció el deterioro de las economías regionales y planteó la necesidad de discutir qué produce la Argentina, cómo se distribuye la renta y qué papel debe cumplir el Estado para garantizar alimentos de calidad y trabajo en los territorios.

Jueves, 29 de octubre de 2026 a las 12 04

Por Redacción

Jueves, 29 de octubre de 2026 a las 12:04


El impacto del modelo económico sobre las economías regionales, la concentración de la producción alimentaria y el retroceso del Estado en áreas estratégicas fueron algunos de los ejes de la entrevista de Juan Pablo Della Villa, referente y vocero de ECAS, con Javier “El Profe” Romero en Algo salió mal, el stream de Data Diario. Durante la conversación, cuestionó las prioridades del Gobierno de Javier Milei y advirtió que detrás de la crisis de los pequeños productores también está en juego la vida económica y social de numerosas localidades del país.

“Bien, mal”, respondió Della Villa cuando Romero le preguntó cómo se estaba viviendo la gestión libertaria en las economías regionales. A partir de esa definición, describió un escenario en el que la producción de alimentos pierde terreno frente a un esquema orientado a la exportación de materias primas, energía y minerales.

“Cuando una actividad económica es principal en un territorio y se convierte en economía regional, tracciona todo: el comercio, el turismo, la salud, el ferretero, toda la localidad”, explicó. Para el dirigente, el problema no se limita a la rentabilidad de una actividad agrícola, sino que alcanza al conjunto de las comunidades que dependen de ella para sostener el empleo, el consumo y el arraigo.

En ese sentido, cuestionó que la agenda económica se concentre en los sectores exportadores mientras se debilitan las condiciones para producir alimentos destinados al mercado interno. “Hoy parece que el enemigo del Estado es quien produce economía”, sostuvo, al describir lo que considera una política que perjudica a los pequeños productores.

El Estado, en el centro de la discusión

Uno de los ejemplos que utilizó Della Villa para ilustrar su diagnóstico fue la decisión de Mendoza de eliminar un programa de lucha contra el granizo que, según explicó, funcionaba desde hacía entre 40 y 50 años. El sistema contemplaba el despliegue de aviones para intervenir ante ese fenómeno climático y reducir los daños sobre cultivos como la uva y el durazno.

“¿Cuál es el objetivo? Destruir a los pequeños productores”, planteó el referente de ECAS, quien vinculó el retiro de esa herramienta con un cambio en las prioridades productivas. Según su mirada, mientras el Estado deja de sostener mecanismos de protección para la producción de alimentos, se promueven actividades extractivas.

Para Della Villa, la discusión sobre el papel estatal abarca desde el acceso al crédito y la incorporación de tecnología hasta la planificación de qué alimentos producir en cada región. También incluye la infraestructura vial, el transporte y las políticas destinadas a sostener a las comunidades rurales.

“¿Cuál es el rol del Estado? Es total el rol del Estado. Es definir qué Argentina queremos”, afirmó. Y contrapuso dos modelos: uno que permita sostener el trabajo y la vida en los territorios rurales, y otro que concentre la actividad económica en grandes explotaciones y deje a las pequeñas unidades productivas sin herramientas para continuar.

En esa línea, advirtió que la concentración puede desplazar a miles de productores y favorecer a grandes actores económicos. “Si no, en vez de haber 30.000 pequeños productores ahí, va a haber dos magnates”, señaló.

Soberanía alimentaria frente a la concentración

ECAS, explicó Della Villa, es una empresa cooperativa de alimentos que busca impulsar la discusión sobre la soberanía alimentaria en la Argentina. Su propuesta apunta a vincular a los productores de las distintas economías regionales con los consumidores y a recuperar el valor de los alimentos locales y de estación.

“Además de producir commodities para la exportación y de producir minerales, energía, para la exportación, hay que tener un programa de producción de alimentos para el consumo local, de fortalecimiento de las economías regionales”, sostuvo.

El dirigente también cuestionó la concentración del mercado alimentario en grandes empresas y advirtió sobre la pérdida de diversidad en la producción. Como ejemplo, mencionó que en distintos puntos del país se consumen las mismas marcas de queso, una situación que, a su entender, refleja el retroceso de los productores locales.

“Tenemos que tener 5.000 tipos y tipas que produzcan queso”, planteó, al defender un esquema con más productores distribuidos en los territorios y con capacidad para abastecer a sus propias comunidades.

En esa perspectiva, la estacionalidad ocupa un lugar central. Della Villa sostuvo que consumir frutas y verduras en el momento del año en que se producen naturalmente permite acceder a alimentos más económicos y sabrosos, además de reducir la necesidad de determinados insumos agrícolas.

“Comer de estación es más barato y más sano por donde lo miremos”, afirmó. También advirtió sobre el uso de agroquímicos y cuestionó las decisiones que, según señaló, debilitan las restricciones y los controles sobre esas sustancias.

Durante la entrevista, Romero y Della Villa vincularon esa discusión con la calidad de los alimentos que llegan a la mesa de los argentinos. Para el referente de ECAS, la pérdida de sabor de productos cotidianos, como los tomates, los huevos y el pollo, también expresa transformaciones en los sistemas de producción y comercialización.

La renta de las exportaciones, bajo la lupa

Otro de los puntos centrales de la conversación fue el destino de los ingresos generados por las exportaciones argentinas. Della Villa cuestionó que los récords de ventas externas de productos agropecuarios y de recursos naturales no se traduzcan necesariamente en una mejora de las condiciones de vida de la población.

“Venimos de 30 años consecutivos de batir año a año el récord de exportación en soja y yo no veo a alguien que me diga si vivimos mejor”, afirmó. Y agregó: “¿A dónde va la plata de la renta extraordinaria?”.

El referente de ECAS también señaló que el Gobierno de Milei mantiene retenciones sobre las exportaciones agropecuarias y preguntó qué destino tienen esos recursos, en un contexto en el que, según su diagnóstico, faltan herramientas para fortalecer la producción local.

“No estamos en contra de la producción sojera. Articulamos con un montón de chacareros que se rompen el alma laburando”, aclaró. Su cuestionamiento apuntó al destino de la renta y a la falta de una planificación que permita transformar parte de esos recursos en producción de alimentos para el consumo interno.

Como ejemplo, propuso impulsar proyectos de producción hortícola, avícola y lechera en distintas localidades. La idea, explicó, es que los pueblos puedan abastecerse con productos propios y que la actividad económica genere empleo y oportunidades sin depender exclusivamente de los grandes circuitos de comercialización.

Una reforma agraria con acceso a la tierra

Consultado sobre cómo imagina una transformación del modelo agropecuario, Della Villa planteó la necesidad de facilitar el acceso a la tierra para los pequeños productores, que en muchos casos trabajan como arrendatarios, y de acompañarlos con crédito, maquinaria y herramientas.

“Yo le pondría a cada pueblo hoy producción primaria para abastecimiento local con acceso al crédito de esa tierra”, explicó. En concreto, propuso que los productores puedan acceder a financiamiento del Banco Nación para comprar tierras y desarrollar proyectos productivos de acuerdo con las necesidades de cada región.

Para el dirigente, esa política debería complementarse con una planificación estatal que defina qué producir y dónde, con el objetivo de fortalecer el abastecimiento local y reducir la concentración de la actividad económica.

“No puede ser que quien produce alimento en Argentina siga siendo arrendatario. Necesitamos acceder a la tierra y acceder a la maquinaria y a la herramienta agrícola para la producción de alimentos”, sostuvo.

La propuesta, que definió como parte de una reforma agraria, también busca recuperar población rural y evitar que las oportunidades de trabajo y desarrollo sigan concentrándose en los grandes centros urbanos.

En ese marco, Della Villa cuestionó que la Argentina tenga una proporción reducida de población rural y vinculó esa tendencia con un esquema productivo orientado a los commodities. Según planteó, el desafío consiste en recuperar la producción local como motor de empleo, arraigo y desarrollo territorial.

El precio de los alimentos y la situación de los productores

Hacia el final de la entrevista, el referente de ECAS detalló algunas de las acciones comerciales impulsadas por la organización para visibilizar la situación de las economías regionales y acercar productos a los consumidores.

Entre ellas, mencionó un “naranjazo”, con la venta de naranjas a $680 el kilo, y un “yerbatazo” para defender a los pequeños productores de hoja verde de Misiones. Según explicó, el precio que reciben por el kilo de hoja verde pasó de unos $400 hace dos años a entre $120 y $130, una caída que, de acuerdo con su planteo, compromete la continuidad de las explotaciones más pequeñas.

La iniciativa también busca mostrar cómo las diferencias entre lo que recibe el productor y lo que paga el consumidor afectan tanto a quienes producen como a quienes necesitan comprar alimentos.

Della Villa contó que ECAS comercializa yerba mate estacionada naturalmente y cuestionó los procesos industriales que, según sostuvo, aceleran los tiempos de maduración. La organización, explicó, busca ofrecer alternativas comerciales y promover un vínculo más directo entre producción y consumo.

La discusión, sin embargo, excede los precios y las acciones puntuales. Para el dirigente, el deterioro de las economías regionales repercute en el empleo, las condiciones de vida y las posibilidades de desarrollo de los pueblos.

“Yo quiero ser feliz, quiero que mi hija sea feliz y para eso necesito tener laburo y comer bien y saber que mi hija va a tener un hogar”, resumió.

En el cierre, Della Villa insistió en que la producción de alimentos debe ocupar un lugar central en el debate económico argentino. La pregunta que atravesó toda la entrevista fue qué modelo productivo puede garantizar que las exportaciones se traduzcan en mejores condiciones de vida y que los pequeños productores tengan herramientas para sostener su actividad.

Para ECAS, la respuesta requiere recuperar el papel del Estado en la planificación, ampliar el acceso a la tierra y al crédito y fortalecer las economías regionales para que la producción de alimentos no quede subordinada a la lógica de la concentración y la exportación de materias primas.

 

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