Una denuncia ante la Justicia Federal presentada recientemente cuestiona las modificaciones regulatorias adoptadas por el ENARGAS durante 2024 y sostiene que dichas medidas habrían facilitado la utilización de gas con mayor contenido energético en las redes nacionales, una decisión que hoy genera interrogantes a la luz de los crecientes casos de intoxicación por monóxido de carbono.
El exinterventor Carlos Casares autorizó cambios en los parámetros técnicos de calidad del gas para compatibilizar el sistema con la composición del fluido proveniente de los nuevos desarrollos productivos de Vaca Muerta.
Cambios regulatorios bajo la lupa
La discusión técnica gira en torno a la actualización de dos normas fundamentales del sector: la NAG-602 y la NAG-301. Las reformas fueron oficializadas mediante la Resolución 703/2024 y establecieron un cronograma de adecuación para el sistema de transporte, distribución y utilización del gas natural.
Especialistas que observaron el proceso sostienen que cualquier modificación en las características físico-químicas del combustible debe ser analizada cuidadosamente debido a la enorme cantidad de artefactos instalados en viviendas, comercios e industrias que fueron diseñados bajo condiciones históricas determinadas.
La denuncia afirma que existían advertencias previas sobre los riesgos asociados al monóxido de carbono y que, pese a ello, Casares avanzó con la implementación de los cambios regulatorios. Ese argumento constituye uno de los puntos centrales que ahora deberá analizar la Justicia.
Preocupación por el aumento de las intoxicaciones
El contexto sanitario resulta especialmente sensible. De acuerdo con información oficial difundida a través del sistema nacional de vigilancia epidemiológica, durante los primeros meses de 2026 se registraron centenares de episodios de intoxicación o exposición al monóxido de carbono, incluyendo varios fallecimientos.
Las estadísticas posteriores a esa modificación normativa muestran un incremento de los casos coincidente con el descenso de las temperaturas y el uso intensivo de sistemas de calefacción. Las autoridades sanitarias continúan insistiendo en la importancia de la ventilación adecuada de los ambientes y del control periódico de los artefactos a gas.
Tragedias recientes y debate sobre las responsabilidades
Las numerosas tragedias ocurridas este año en Bahía Blanca y en la Ciudad de Buenos Aires renovaron la preocupación pública respecto de los peligros del llamado “asesino silencioso”, un gas que no posee color ni olor y que puede resultar letal en pocos minutos cuando se acumula en espacios cerrados.
En ese marco, la denuncia busca determinar si las modificaciones técnicas impulsadas por el entonces titular del organismo regulador pudieron haber tenido algún impacto en las condiciones de seguridad del sistema.
El rol del regulador en el centro de la discusión
El caso vuelve a plantear un debate de fondo sobre las responsabilidades de los organismos de control y regulación energética. Para los denunciantes, la prioridad de cualquier ente regulador debe ser garantizar la seguridad de millones de usuarios que diariamente dependen del gas natural en sus hogares, por encima de cualquier necesidad de adecuación técnica o productiva.
Será ahora la Justicia Federal la que deberá determinar si las decisiones adoptadas durante la gestión de Casares se ajustaron a los estándares de prevención y resguardo que exige la normativa vigente.