Desiré Cano: “La base del discurso de Milei es odiar al prójimo”

La CEO de la consultora No Temas analizó el fenómeno libertario, la crisis de la dirigencia tradicional y el vínculo entre política, fe y esperanza. Además, apuntó contra el Gobierno y definió a Jorge García Cuerva como “el principal opositor” de Milei.

Martes, 08 de septiembre de 2026 a las 17 27

Por Redacción

Martes, 08 de septiembre de 2026 a las 17:27


“La base del discurso de Milei es como odiar al prójimo”. La definición de Desiré Cano sintetizó buena parte de su análisis sobre el fenómeno libertario durante su participación en el programa “Algo salió mal”, en el stream de Data Diario.

Durante la entrevista con Javier “El Profe” Romero, La CEO de la consultora de comunicación política y medios No Temas sostuvo que la construcción política de Javier Milei logró canalizar una bronca social que la dirigencia tradicional no supo interpretar, pero cuestionó el modo en que el Presidente construye su discurso y lo contrastó con la dimensión espiritual a la que también suele apelar el mandatario.

“Eso no tiene nada que ver con la base espiritual de incluso todas las religiones”, señaló Cano, en referencia al “maltrato constante hacia el otro” que, según su mirada, caracteriza parte del discurso oficial.

Para la consultora, detrás de la persistencia del fenómeno Milei existe un elemento que excede a la economía y a las estructuras partidarias: la necesidad de creer.

“Yo creo que la gente lo que busca es una verdad, por lo menos una en la que creer”, explicó. Y vinculó esa búsqueda con la crisis de representación de la política tradicional y con una necesidad más profunda de encontrar sentido.

“Todos buscamos trascendencia de alguna manera”, afirmó Cano, quien aseguró que observa “mucha vuelta a la religiosidad y a la espiritualidad”.

La bronca que Milei supo leer

Cano ubicó el origen del fenómeno libertario en una sociedad que se encontraba cada vez más alejada de su dirigencia.

“La dirigencia se terminó convirtiendo en muy personalista, muy de mirarse el ombligo, sin conexión con la realidad de la gente, sin conexión con lo que siente la gente”, sostuvo.

En ese contexto, consideró que Milei consiguió leer una conversación social que buena parte del sistema político estaba ignorando.

“Como nos estábamos peleando, no podíamos ver qué era lo que se estaba conversando y qué era lo que estaba sucediendo en la base de la pirámide”, explicó.

Según su interpretación, esa desconexión terminó convirtiéndose en el terreno fértil para que Milei canalizara la bronca acumulada.

Cano también cuestionó el gobierno de Alberto Fernández, al que calificó de “un desastre”, aunque planteó que el problema de la política argentina es anterior y más profundo: la pérdida de conexión entre la dirigencia y una sociedad que dejó de sentirse representada.

“Hay una desconexión grande de la dirigencia política entre la cabeza y el corazón”, resumió.

“El contrato social está roto”

Durante la entrevista, Cano también puso en duda cuánto tiempo puede sostenerse el vínculo entre Milei y parte de su electorado.

Para explicarlo, recurrió a una comparación con las relaciones personales: “¿Cuánto tiempo te quedás en una relación donde te maltratan?”.

Según la consultora, aunque una relación de ese tipo pueda prolongarse, “en algún momento se rompe”.

“Yo creo que ese contrato social está roto”, afirmó.

Sin embargo, también advirtió que la política tiene sus propios tiempos y que cualquier elección presidencial funciona como un examen para el oficialismo.

“Esta elección, como cualquier elección presidencial, es un referéndum al gobierno actual”, sostuvo.

En paralelo, Cano puso el foco en otro aspecto: la capacidad del propio Presidente para afrontar una campaña electoral extensa.

“No existe una campaña 100% digital”, remarcó, y planteó que un candidato necesita “poner el físico”, además de contar con condiciones de salud emocional y mental.

“Yo eso no lo veo en el candidato”, afirmó sobre Milei.

García Cuerva, “el principal opositor”

Pero acaso la definición política más llamativa de la entrevista llegó cuando le preguntaron quién considera que es el principal opositor al Gobierno.

Cano no mencionó a ningún dirigente partidario.

“Si yo tengo que nombrar a un opositor de este gobierno, te digo García Cuerva”, respondió.

La referencia es al arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, a quien la consultora ubicó como una de las voces con mayor capacidad para confrontar discursivamente con el oficialismo.

“Lo que veo cuando me siento a analizar un discurso, la verdad es García Cuerva, es la Iglesia”, sostuvo.

Para Cano, la clave está en la capacidad de llegar a los sectores sociales desde un discurso que conecte con aquello que la política tradicional dejó de escuchar: las necesidades concretas y también las emociones.

Una política atravesada por la necesidad de creer

El análisis de Cano parte de una premisa que atraviesa toda la conversación: la política no puede explicarse solamente desde los números, las encuestas o las estrategias electorales.

“La gente necesita creer”, insistió.

Desde esa perspectiva, el fenómeno Milei también puede entenderse como una respuesta a un vacío. Una parte de la sociedad no solamente buscaba una solución a sus problemas materiales, sino también una narrativa que le permitiera interpretar lo que estaba viviendo.

Ese vacío, según Cano, fue profundizado por una dirigencia que durante años quedó atrapada en sus propias disputas.

Y allí aparece la paradoja que atraviesa su análisis: Milei logró capitalizar esa necesidad de esperanza y de creencia, pero lo hizo a través de un discurso que, para Cano, está basado en la confrontación y en el rechazo del otro.

“Hay una distorsión de ese volver a creer, de ese generar esperanza”, concluyó.

La discusión, entonces, no pasa solamente por cuánto apoyo conserva Milei, sino por qué sostiene ese apoyo y hasta cuándo puede mantenerse vigente la promesa que lo llevó al poder.

 

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