Docentes y nodocentes universitarios se preparan para la próxima Marcha Federal: “No le vamos a dar el gusto a Milei”

Clara Chevalier, secretaria general de CONADU, y Jorge Anró, secretario adjunto de FATUN y dirigente de APUBA, analizaron en “Algo salió mal” el paro nacional universitario, el ajuste presupuestario y la pérdida salarial. También anticiparon la estrategia gremial rumbo a la movilización del 15 de octubre.

Martes, 22 de septiembre de 2026 a las 17 48

Por Redacción

Martes, 22 de septiembre de 2026 a las 17:48


En una nueva jornada de paro nacional docente y nodocente en las universidades públicas, Clara Chevalier, secretaria general de la Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU), y Jorge Anró, secretario adjunto de la Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) y dirigente de APUBA, participaron de una entrevista en Algo salió mal, el programa que conduce Javier “El Profe” Romero en el stream de Data Diario.

Durante la charla, ambos dirigentes analizaron la situación salarial del sistema universitario, el proyecto de Presupuesto 2027 presentado por el Gobierno nacional, las dificultades que atraviesan las universidades y el impacto sobre docentes, nodocentes y estudiantes. También plantearon la necesidad de profundizar el plan de lucha de cara a la próxima Marcha Federal Universitaria, prevista para el 15 de octubre.

Al explicar los motivos del paro, Chevalier describió un escenario de fuerte deterioro salarial y presupuestario.

“Estamos en una situación inédita de pérdida salarial, de recorte presupuestario”, sostuvo la secretaria general de CONADU. Según explicó, los docentes universitarios vienen acumulando alrededor de 35 puntos de pérdida salarial y advirtió sobre las dificultades que algunas universidades podrían enfrentar para terminar el año con normalidad.

La dirigente también cuestionó el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario y apuntó contra el Poder Ejecutivo y el Poder Judicial por la situación generada alrededor de su aplicación.

El Presupuesto 2027, en el centro de la pelea

Chevalier sostuvo que el Presupuesto 2027 presentado por el Gobierno profundiza el ajuste sobre la educación pública y cuestionó la ausencia de una política educativa nacional que vaya más allá de la reducción del gasto.

“Ahora, la verdad, no hay políticas para discutir porque no hay ninguna política educativa que esté saliendo del Estado nacional más allá del ajuste”, afirmó.

La dirigente interpretó que el conflicto universitario excede la discusión presupuestaria y lo vinculó con una disputa política e ideológica alrededor del papel del Estado y de la educación pública.

En esa línea, reivindicó el carácter social de la universidad argentina y destacó que el sistema permite el acceso a estudiantes de distintos sectores sociales y regiones del país.

“Milei ataca a la universidad pública porque es una de esas últimas instituciones en común que nos quedan”, sostuvo.

Anró coincidió con esa lectura y planteó que el ajuste no debe analizarse únicamente como una cuestión de falta de recursos.

“El ajuste es la excusa, no es la causa de todos los problemas”, afirmó el dirigente de FATUN, quien sostuvo que existen áreas del Estado que el Gobierno decide priorizar mientras reduce recursos destinados a educación y otros servicios públicos.

El impacto sobre docentes y estudiantes

Uno de los tramos centrales de la entrevista estuvo relacionado con las consecuencias concretas del deterioro salarial.

Chevalier aseguró que alrededor de 15.000 docentes universitarios renunciaron a sus puestos y vinculó esa situación con las dificultades para cubrir materias y horarios de cursada.

“Los chicos se quieren anotar en horarios y nuestros estudiantes muchas veces son también trabajadores por esta particularidad de nuestro sistema, entonces tienen horarios restringidos y no encuentran los horarios que necesitan de cursada porque los docentes han renunciado”, explicó.

La dirigente también se refirió a los salarios iniciales de la docencia universitaria y sostuvo que un docente que recién comienza cobra alrededor de 7.000 pesos por hora.

Según planteó, el deterioro de los ingresos está llevando a trabajadores de la educación superior a buscar otras fuentes laborales.

“Muchos compañeros están recurriendo a trabajos que no tienen nada que ver con nuestra formación”, afirmó.

Anró, por su parte, señaló una caída en la cantidad de estudiantes universitarios, particularmente en el conurbano bonaerense, donde aseguró que la matrícula se redujo cerca de un 30% durante el último año.

El dirigente también reivindicó a la universidad como una construcción colectiva financiada por el conjunto de la sociedad y alertó sobre la pérdida que implica la salida del país de profesionales formados en el sistema público.

La disputa por la “batalla cultural”

Durante la entrevista, ambos dirigentes ubicaron el conflicto universitario dentro de una disputa política más amplia.

Anró sostuvo que existe una batalla cultural alrededor del rol del Estado, la educación pública y los derechos sociales. También cuestionó el papel que viene desempeñando el movimiento obrero y, en particular, la CGT.

“El movimiento obrero en general no está a la altura de las circunstancias”, afirmó.

El dirigente recordó la movilización del 30 de marzo de 1982 contra la última dictadura y planteó que aquella jornada marcó, desde su perspectiva, un momento decisivo en el deterioro del régimen militar.

Chevalier, en tanto, puso el foco en la fragmentación del mundo laboral y sostuvo que las transformaciones económicas y tecnológicas dificultaron la construcción de experiencias comunes entre trabajadores.

“Las políticas han fragmentado con mucha eficacia la experiencia común de la clase trabajadora”, señaló.

En ese contexto, consideró que la universidad pública mantiene una característica particular: funciona como un espacio donde confluyen personas de diferentes sectores sociales.

Por eso, para la dirigente, la defensa de la universidad puede convertirse también en una disputa por aquello que los argentinos tienen en común.

El 15 de octubre, como próximo punto de acumulación

Frente al escenario planteado por el Presupuesto 2027, Chevalier explicó que las organizaciones universitarias están desarrollando una estrategia en distintos frentes.

“La batalla que estamos dando tiene un montón de frentes: el frente legislativo por la cuestión presupuestaria, el frente judicial por la ley de financiamiento universitario, y el eje en el ejecutivo y en la subsecretaría de política universitaria”, detalló.

Además, informó que CONADU lleva adelante una consulta nacional entre los docentes universitarios para definir las próximas medidas de fuerza.

“Tenemos un plan de lucha frente a eso que tiene como punto de acumulación la marcha”, explicó.

La dirigente destacó que la convocatoria del 15 de octubre debe incluir a toda la comunidad universitaria y también buscar el acompañamiento de otros sectores sociales.

“Es fundamental que se sume toda la comunidad universitaria, el estudiantado, los trabajadores y las trabajadoras, y también la invitación a la sociedad”, planteó.

“No les vamos a dar el gusto”

Anró sostuvo que el escenario presupuestario era previsible y aseguró que las organizaciones sindicales buscarán evitar que el deterioro derive en el cierre de universidades.

“Sabemos que iban a seguir ajustando porque quieren destruir la universidad, pero no los vamos a dejar”, afirmó.

En uno de los tramos más contundentes de la entrevista, sostuvo que la respuesta sindical debe exceder el reclamo estrictamente universitario y articularse con otras demandas sociales.

“Acá se salva el conjunto del pueblo todos juntos o no se salva nadie”, expresó.

El dirigente también planteó que la universidad no debe cerrar sus puertas como consecuencia del conflicto y sostuvo que las organizaciones deben combinar las medidas de fuerza con otras formas de protesta y negociación.

“No les vamos a dar el gusto de que la universidad se cierre”, afirmó.

La frase sintetizó el planteo de los dirigentes frente a las próximas semanas de conflicto: sostener las medidas de fuerza, ampliar la convocatoria y llegar al 15 de octubre con una nueva movilización federal.

La entrevista de Chevalier y Anró en Algo salió mal dejó así planteada una nueva etapa del conflicto universitario, atravesada por el reclamo salarial, la discusión presupuestaria y una disputa más amplia sobre el papel de la universidad pública y del Estado. La próxima Marcha Federal Universitaria aparece, en ese escenario, como el principal objetivo de acumulación del movimiento universitario para las próximas semanas.

 

Últimas noticias