El costo al que se enfrenta Milei por su cadena nacional sobre Malvinas

La cadena nacional del 3 de septiembre fue puro humo porque Milei no puede aplicar sus propios anuncios. La empresa que se lleva nuestro petróleo tiene pasaporte del país al que él le regala embajada.

Lunes, 07 de septiembre de 2026 a las 14 36

Hago la pregunta de arranque, porque el resto de la editorial va a ser respuesta: ¿está dispuesto Javier Milei a romper con Israel para defender la soberanía argentina sobre Malvinas? Aviso: es una pregunta trucada. No porque no tenga respuesta, sino porque la respuesta ya la conocemos. Solo hay que juntar los papeles y ponerlos uno al lado del otro.

Vamos con calma. Voy con nombres, fechas, montos y URLs.

 

¿Quién se lleva nuestro petróleo?

El proyecto se llama Sea Lion. Está en la Cuenca Malvinas Norte. Inversión inicial: USD 2.100 millones. Potencial estimado: 3.100 millones de barriles. Es el mega-proyecto petrolero que los ingleses vienen empujando hace más de una década para sacar crudo del mar argentino.

El operador principal de la Licencia PL001, que es contigua al bloque central de Sea Lion, es Navitas Petroleum. Israelí. Sede en Jerusalén, calle Kanfei Nesharim 22. Tiene el 65% de la licencia. Los otros socios son británicos: Rockhopper Exploration (30%) y Premier Oil (operadora del bloque adyacente).

Y por si alguien piensa que están de retirada: en marzo de 2026, Navitas firmó documentos vinculantes con JHI Associates para consolidar más territorio, según su propio reporte oficial. Y compraron un segundo buque flotante por USD 125 millones para acelerar la producción (Mundo Poder). No es fuga: es duplicar la apuesta.

 

La ley existe. Milei no la aplica

Acá viene lo grueso. La Ley 26.659, sancionada en 2011, prohíbe explotar hidrocarburos en Malvinas sin permiso argentino. La Ley 26.915, sancionada en 2013, agregó penas de hasta 20 años de inhabilitación y prisión para las personas físicas o jurídicas que operen sobre nuestros recursos sin autorización. Están vigentes. No hace falta un nuevo proyecto en el Congreso.

Y no son letra muerta: Cancillería las aplicó en 2021 contra Navitas Petroleum, Chrysaor Holdings y Harbour Energy. Las mismas empresas. Se les prohibió operar en el continente argentino y se les inició acción judicial.

Milei podría aplicar hoy mismo la Ley 26.659 contra Navitas. No lo hace. Y no lo hace por una razón que no puede ocultar: si aplica la ley contra la empresa israelí, rompe con Israel. Y Milei con Israel no puede romper.

 

"El presidente más sionista del mundo"

Acá dejo la cita textual, porque no es una interpretación mía. La dijo él, con micrófono, con traducción simultánea, con cámaras, ante un auditorio de casi 500 personas. Universidad Yeshiva, Nueva York, 9 de marzo de 2026:

"Sinceramente, me siento orgulloso de ser el Presidente más sionista del mundo."

No lo dice un enemigo político. No lo dice la oposición. Lo dice él y consta en el sitio oficial de la Casa Rosada, en la sección de discursos presidenciales. En el mismo discurso declaró a Irán "enemigo de Argentina", ratificó la alianza militar con Estados Unidos e Israel, y dijo "vamos a ganar" la guerra contra los persas.

Diputado Esteban Paulón presentó un proyecto de resolución exigiéndole al ministro de Defensa Presti que aclare si el país está en guerra o si es una declaración personal del presidente. Nunca se aclaró.

 

La lista completa del alineamiento

Cinco datos, ninguno lo invento yo:

1. Milei viajó 3 veces a Israel en 24 meses de gobierno. Récord absoluto para un presidente argentino. La prensa israelí lo recibió con "¡Bienvenido, hermano!".

2. En abril de 2026, firmó con Netanyahu los llamados Acuerdos de Isaac (El País): marco estratégico bilateral en seguridad, inteligencia artificial, logística militar y cooperación antiterrorista.

3. Ratificó la intención de trasladar la embajada argentina a Jerusalén (TN). Regalo diplomático que ni Trump se atrevió a hacer sin costos.

4. Se autodefinió como el "presidente más sionista del mundo" en Yeshiva.

5. El CEO de Navitas Petroleum le dijo a los medios israelíes que Milei "no ensayó ningún gesto real contra ellos". El dueño del negocio confirma la impunidad.

 

La contradicción que Milei no puede ocultar

El Buenos Aires Times lo dijo con palabras diplomáticas pero claras: la exploración petrolera israelí en Malvinas está creando "complicaciones diplomáticas para Argentina con Israel, un aliado predilecto del presidente Javier Milei".

Urgente24 fue más lejos y lo escribió con el bisturí: "El plan ya entró en estado de ejecución pero lo que llama la atención es que se anuncia la participación de una empresa israelí lo que contradice el proceso de acercamiento entre Buenos Aires y Tel Aviv en materia de política exterior que se ha dado con el gobierno de Javier Milei" (Urgente24).

Traduzco: Milei no puede aplicar la ley contra Navitas porque le pediría cuentas al gobierno del que se declara "hermano". Y le pediría cuentas justo cuando le está prometiendo mudanza de embajada, cooperación militar y voto en organismos internacionales.

 

La pregunta que no tiene tercera opción

Le devuelvo la pregunta al lector, que sea el lector quien la responda:

Si Milei aplica la Ley 26.659 contra Navitas Petroleum, ¿qué ocurre con los Acuerdos de Isaac firmados hace 5 meses? ¿Qué ocurre con la embajada prometida a Jerusalén? ¿Qué ocurre con la alianza militar que Milei presenta como su política exterior distintiva?

Y al revés: si no aplica la ley, ¿qué queda del discurso del 3 de septiembre por cadena nacional? ¿Qué queda de las supuestas sanciones que "endurece" cuando ya están endurecidas hace 12 años? ¿Qué queda de la palabra "soberanía" en boca de un presidente que se declara antes sionista que argentino?

No hay tercera opción. La cadena nacional del 3 de septiembre fue puro humo porque Milei no puede aplicar sus propios anuncios. La empresa que se lleva nuestro petróleo tiene pasaporte del país al que él le regala embajada.

 

Cierre

Yo escribo esto un viernes a la tarde, con el navegador abierto en el sitio oficial de la Casa Rosada donde Milei se define a sí mismo como el presidente más sionista del mundo, y con el reporte de Navitas Petroleum abierto en otra pestaña donde consta que compraron un segundo buque para acelerar la extracción del petróleo argentino.

Los dos documentos existen. Los dos son oficiales. Los dos hablan del mismo presidente. Y los dos, juntos, muestran la trampa: nos venden Malvinas por cadena nacional mientras las Malvinas se las venden a los amigos de Netanyahu.

Ellos hablan de soberanía porque saben que sin esa palabra no les votamos ni una reelección. Nosotros pagamos el humo con los 3.100 millones de barriles que van a ser sacados del mar argentino por una empresa que tiene la protección política del amigo del presidente.

La transferencia va, otra vez, de abajo hacia arriba: nuestro patrimonio nacional al bolsillo de un socio extranjero. Con el bonus de que esta vez el socio también es el que le da cobertura ideológica al gobierno.

Ojo, Milei: si de verdad querés defender las Malvinas, aplicá la ley que ya existe contra la empresa que ya sabemos. Con nombre y apellido. Navitas Petroleum. Está a un decreto de distancia.

El resto es humo.

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