El Poder Ejecutivo Nacional oficializó este lunes la aceptación de la renuncia de María Belén Agudiez a la Subsecretaría de Planificación General, área dependiente de la Secretaría General de la Presidencia. La medida formal se dispuso mediante el Decreto 1055/2026, publicado en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei y del jefe de Gabinete, Diego Santilli, haciéndose efectiva con retroactividad al 20 de septiembre.
Si bien el texto oficial limitó sus considerandos a agradecer los servicios prestados sin especificar los motivos del alejamiento, la dimisión se produce en el marco de crecientes cuestionamientos sobre la administración de las instalaciones de la Residencia Presidencial de Olivos, dependencia bajo la órbita operativa de Agudiez, excolaboradora directa de la secretaria general Karina Milei.
Investigaciones, denuncias y controversia por contrataciones
La gestión de la exfuncionaria quedó envuelta en sospechas a partir de señalamientos públicos y denuncias presentadas por la diputada Marcela Pagano. Entre las irregularidades puestas bajo la lupa destacan:
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Manejo de proveedores y jardinería: Se cuestiona la tramitación de una licitación por $700 millones destinada al mantenimiento y paisajismo del predio de Olivos, la cual habría sido presuntamente direccionada en favor de un socio de Agudiez.
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Facturación a nombre de terceros: La acusación sobre la utilización de la identidad de un jubilado en situación de vulnerabilidad social registrado como proveedor estatal para facturar contrataciones que superarían los $600 millones.
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Uso indebido de infraestructura y compras: Denuncias sobre el presunto desvío de insumos de cocina para abastecer a una firma de catering privada, sumadas a los cuestionamientos por la adquisición de 29 toneladas de carne destinadas a la Quinta.
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Contratación de familiares: La incorporación de integrantes del entorno familiar de Agudiez dentro del personal de la residencia presidencial.
Las derivaciones políticas del caso generaron reacciones en el propio espacio oficialista, donde dirigentes como Ramiro Marra expresaron públicas advertencias referidas al entorno de colaboradores y el impacto institucionales de estas disputas.
Reorganización institucional y paso del control a la Casa Militar
La salida de Agudiez sucede a la reestructuración interna anunciada por el Gobierno la semana pasada sobre la Administración General de la Residencia Presidencial de Olivos, organismo que fue disuelto para centralizar sus funciones.
A partir de este esquema, la Casa Militar asumió la responsabilidad integral de la seguridad y el control del predio de Olivos, así como de las residencias transitorias utilizadas por el jefe de Estado y su familia. El proceso de transferencia de bienes y competencias se completará en un plazo máximo de 60 días, proceso que ya incluyó la desvinculación de 12 empleados civiles y la reasignación de personal operativo.