En plena discusión por la reforma que flexibiliza las restricciones para la compra de tierras por parte de extranjeros, una revelación comenzó a generar ruido dentro del propio oficialismo. Joaquín Benegas Lynch, senador nacional de La Libertad Avanza y uno de los dirigentes más cercanos al universo político y familiar de Javier Milei, figura como fundador de una empresa dedicada justamente a asesorar operaciones de compra, venta y administración de campos para inversores extranjeros.
La información comenzó a circular con fuerza en los pasillos del Senado y rápidamente se convirtió en uno de los temas más comentados entre legisladores de distintos bloques. Incluso dentro del radicalismo, donde el oficialismo busca reunir apoyos para aprobar la iniciativa, la existencia de la firma fue utilizada como argumento para cuestionar el verdadero objetivo de la reforma impulsada por el Gobierno.
El dato resulta especialmente sensible porque Benegas Lynch no es un dirigente cualquiera. Además de integrar el bloque libertario, es hermano del diputado Alberto "Bertie" Benegas Lynch y guitarrista de la banda musical que acompaña a Javier Milei en distintos actos políticos.
La empresa que opera con tierras para inversores extranjeros
El senador es fundador de Glocal Terra SRL, sociedad creada en 2020 junto a su esposa, Eloisa Perea Muñoz, con domicilio en la avenida Santa Fe al 700, en la Ciudad de Buenos Aires.
Según la propia presentación institucional de la empresa, Glocal Terra (https://www.glocalterra.com) se dedica al asesoramiento de inversores, la administración de establecimientos rurales y la intermediación en operaciones vinculadas a tierras en América Latina.
La descripción publicada en su sitio web no deja demasiado margen para las interpretaciones.
La firma asegura contar con experiencia en "más de tres millones de hectáreas en transacciones" y ofrece una cartera integrada por campos agrícolas exclusivos, tierras forestales, grandes extensiones de áreas protegidas y fincas de lujo.
Además, informa que brinda servicios de administración de propiedades pertenecientes a propietarios extranjeros, actuando en su representación y bajo sus instrucciones.
Sospechas sobre los intereses detrás de la reforma
La aparición de estos antecedentes cayó como una bomba en medio del debate parlamentario por la modificación de la ley de extranjerización de tierras.
Con un creciente rechazo social al proyecto, varios senadores comenzaron a preguntarse si detrás del discurso de la "liberalización" no existen intereses económicos concretos vinculados al negocio inmobiliario rural.
La información sobre Glocal Terra alimentó esas sospechas y provocó incomodidad incluso entre legisladores que hasta ahora acompañaban la estrategia del oficialismo.
En el bloque de la Unión Cívica Radical, donde existen posiciones divididas sobre la iniciativa, la existencia de la empresa fue mencionada durante las conversaciones internas como un elemento adicional para rechazar la reforma.
La principal sospecha que comenzó a instalarse es que la flexibilización de los controles sobre la compra de tierras podría beneficiar directamente a actores económicos especializados en ese mercado.
Un discurso libertario trasladado a los negocios
El sitio web de Glocal Terra también expone una definición ideológica que guarda una llamativa sintonía con el discurso económico de Javier Milei y Federico Sturzenegger.
"Es un hecho que las empresas rentables del sector privado, sobre todo cuando operan en un contexto de libre mercado y sistemas no regulados, generan beneficios sostenibles a largo plazo, directos e indirectos para la comunidad local y global", sostiene la empresa.
A continuación agrega que "las políticas, regulaciones e intervenciones de los gobiernos locales en el sector privado tienen un impacto negativo en la economía, lo que se traduce en un aumento de la pobreza y, como consecuencia directa, en problemas de nutrición infantil".
El texto reproduce casi sin matices los postulados centrales que el oficialismo utiliza para justificar la desregulación de distintos sectores de la economía.
El antecedente con Douglas Tompkins
Antes de crear Glocal Terra, Joaquín Benegas Lynch estuvo al frente de Pampa Partners, una empresa vinculada al fallecido magnate estadounidense Douglas Tompkins.
La firma se especializaba en operaciones de compraventa de campos y grandes extensiones rurales. Tompkins construyó parte de su patrimonio territorial adquiriendo miles de hectáreas bajo el argumento de la conservación ambiental, una estrategia que durante años despertó fuertes debates sobre la extranjerización de tierras estratégicas en la Argentina.
Ahora, mientras el Senado discute una reforma que podría flexibilizar aún más las restricciones para la adquisición de tierras por parte de capitales extranjeros, el descubrimiento de que uno de los principales referentes libertarios posee una empresa dedicada precisamente a ese negocio volvió a encender las alarmas y profundizó las dudas sobre quiénes podrían resultar beneficiados si finalmente prospera la iniciativa impulsada por el Gobierno de Javier Milei.