Un tremendo momento se vivió al aire en el Canal América bajo una nueva la emisión del programa Involucrados, cuando el actor Gerardo Romano abandonó el estudio para no cruzar a la actriz y heredera de La Nación, Esmeralda Mitre, por su discurso "negacionista" de la última Dictadura Cívico-Militar en la Argentina y el genocidio durante la Segunda Guerra Mundial. 

La actriz mintió al aire al negar que ella haya tenido esas expresiones, y dijo que en realidad fueron dichas por su exmarido, Darío Lopérfido, quien también fuera exministro de Cultura de Horacio Rodríguez Larreta. 

El exgrupo Sushi había mencionado que en la Argentina "no hubo 30 mil desaparecidos", y Mitre también tuvo referencias negacionistas al asegurar que "no eran tantos", en referencia a los desaparecidos en la década del 70 y las víctimas del Holocausto. 

Las conductoras del programa, Pía Shaw y Débora Plager, salieron en respaldo de Mitre, y acusaron a Romano de no respetar la postura de la actriz, que al verla decidió sacarse el micrófono y retirarse del estudio de América.