Esteban Bullrich renunció al PRO por la “protección brindada a Manuel Adorni” y acusó al partido que lidera Mauricio Macri de actuar con “conveniencia política”

Tras la jugada del partido amarillo en la Cámara Alta, el exsenador dimitió públicamente tras acusar a la formación de actuar con “conveniencia política” en vez de coherencia ideológica.

Jueves, 25 de junio de 2026 a las 12 26

Por Thomas Dos Reis

Jueves, 25 de junio de 2026 a las 12:26

Esteban Bullrich presentó este jueves su renuncia irrevocable al PRO por la “protección brindada" al jefe de Gabinete Nacional, Manuel Adorni, en medio de los escándalos por su crecimiento patrimonial y las irregularidades en sus declaraciones juradas. Su decisión se dio horas después de que el oficialismo -con ayuda del PRO- hiciera caer la sesión de este jueves en la Cámara Alta para interpelar al funcionario.

En una carta dirigida a Mauricio Macri, a quien acompañó en la fundación del partido hace más de dos décadas, el ex senador nacional sostuvo que la conducción del partido priorizó la conveniencia política por sobre la responsabilidad ética y cuestionó, de manera puntual, “la protección brindada” al funcionario de Javier Milei.

“Permanecer en el partido implicaba aceptar silencios y decisiones con las que ya no podía identificarme. La protección brindada a Manuel Adorni fue, para mí, el hecho que terminó de hacer evidente esa distancia”, disparó Bullrich en el texto publicado en sus redes sociales.

El exministro y exsenador alejado del escenario político debido a sus padecimientos por la enfermedad neurodegenerativa ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica) dijo sentir “la obligación moral de ser coherente con aquellos valores fundacionales” del PRO y puso en tela de juicio la legitimidad de la conducción actual.

“Las organizaciones revelan su verdadera identidad en aquello que deciden justificar, tolerar o defender. Cuando la conveniencia política comienza a pesar más que la responsabilidad ética, el liderazgo pierde su sentido más profundo, lanzó.

El alejamiento formal de Bullrich por objeción de conciencia agrieta aún más la interna de ese partido que se dirime entre constituirse como una alternativa de derecha ante la caída de la imagen de Javier Milei o sincerar su fusión con el oficialismo.

El dirigente cerró su mensaje con un deseo hacia el partido que integró desde sus orígenes: que el PRO “pueda reencontrarse con el espíritu que inspiró su nacimiento”.

 

La carta completa de Bullrich a Mauricio Macri

Al Ing. Mauricio Macri

Presidente del PRO

De mi mayor consideración:

Por medio de la presente quiero presentar mi renuncia irrevocable al PRO, partido que tuve el honor de fundar junto a vos hace más de veinte años.

No es fácil escribir estas líneas. Una parte importante de mi vida está unida a la historia del PRO. Compartimos el sueño de construir una nueva forma de hacer política, basada en la honestidad, la cercanía, la vocación de servicio y el respeto por las instituciones. Desde ese sueño asumí responsabilidades que marcaron mi vida y puse siempre lo mejor de mí para honrar la confianza que el partido y la sociedad depositaron en mí.

Justamente por haber sido parte de esa construcción, siento hoy la obligación moral de ser coherente con aquellos valores fundacionales.

Desde hace ya un tiempo me cuesta reconocer en muchas decisiones del partido el espíritu que nos dio origen. No se trata de diferencias tácticas, ni de matices propios de cualquier fuerza política. Se trata de una distancia cada vez mayor entre los principios que decimos defender y las decisiones que finalmente adoptamos.

Mi enfermedad me obligó a mirar la vida desde otro lugar. Me enseñó que el tiempo es demasiado valioso para vivir en contradicción con la propia conciencia. También me confirmó una convicción que atraviesa Liderazgo espiritual: el verdadero liderazgo no nace del poder ni del éxito electoral; nace de la coherencia entre los valores que proclamamos y las acciones que elegimos cuando esos valores son puestos a prueba.

En ese camino de reflexión fui comprendiendo que permanecer en el partido implicaba aceptar silencios y decisiones con las que ya no podía identificarme.

La protección brindada a Manuel Adorni fue, para mí, el hecho que terminó de hacer evidente esa distancia. No porque crea que una persona defina el destino de un partido, sino porque las organizaciones revelan su verdadera identidad en aquello que deciden justificar, tolerar o defender. Cuando la conveniencia política comienza a pesar más que la responsabilidad ética, el liderazgo pierde su sentido más profundo.

No escribo estas palabras desde el enojo ni desde el resentimiento. Siento un profundo agradecimiento por el camino recorrido, por las oportunidades que recibí y por tantas personas valiosas con las que compartí este proyecto. Conservo intacto el afecto por quienes, desde distintos lugares, siguen creyendo de buena fe en el PRO.

También mantengo hacia vos un sincero reconocimiento por haber impulsado un espacio que cambió para siempre el mapa político argentino y permitió que muchos encontráramos un lugar desde donde servir al país.

Pero hay momentos en los que la fidelidad a una organización no puede estar por encima de la fidelidad a la propia conciencia. Permanecer, para mí, sería dejar de vivir de acuerdo con aquello que intento enseñar y transmitir.

Por eso doy este paso con serenidad, sin estridencias y sin rencores. Mi compromiso con la Argentina permanece intacto. Seguiré trabajando, desde donde Dios me permita hacerlo, para promover una cultura política que entienda el poder como servicio, la verdad como un deber y la dignidad de cada persona como el centro de toda decisión.

Deseo sinceramente que el PRO pueda reencontrarse con el espíritu que inspiró su nacimiento. Porque los partidos políticos, como las personas, solo perduran cuando tienen el coraje de volver una y otra vez a los principios que les dieron vida.

Con respeto y afecto,

Esteban Bullrich

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