En declaraciones al programa La Pizarra, de AM 750, Álvaro García Linera opinó que "no cabe duda de que (Alberto) Fernández es un buen ejemplo. Se ha dedicado a atender el coronavirus en Argentina con una serie de técnicas gubernamentales, formas políticas que han sido exitosas para la cohesión social. Sin que nadie lo postule, eso lo coloca como uno de los grandes líderes del continente. Su mejor credencial es cómo está enfrentando el tema en su propio país".

"En Argentina hay un uso de las función estatal como autoridad moral frente al colectivo de ciudadanos", añadió. Y argumentó:  "el éxito que pueden tener, entendido en no solamente en cuantos muertos hubo, sino cómo se logró cohesionar a la sociedad para enfrentar un problema común y quienes lo están haciendo exitosamente van a brillar con luz propia a nivel continental". 

En Bolivia, afirmó, la gente está saliendo a la calle a sus actividades cotidianas de compra y venta, "porque no encuentra un gobierno que diga con claridad a dónde quiere ir". 

Esto, en el análisis de García Linera, demuestra que el gobierno de Áñez "no tiene un plan", sino que "sólo han imitado medidas que se han tomado en otros países de una manera atropellada" y "nadie sabe hacia dónde apuntan las cosas". 

Por eso, sentenció: "No hay plan porque no hay un mando. Y cuando no hay un mando que sepa a dónde quiere liderar y tampoco hay autoridad moral para ejercer decisiones, pasa lo que pasa ahora", porque "la autoridad del Estado de Bolivia es coercitiva, no moral. Anterior a la locura de sacar a militares con fusiles de alta precisión, mira telescópica y francotiradores como si con eso fueran a matar al coronavirus. Desfilan con tanquetas".