Javier Milei: "Si no mostramos resultados, se hace difícil acompañar" y advirtió que no flexibizará el ajuste ni siquiera de cara a las elecciones

Durante el encuentro "Vientos de Cambio", el mandatario ratificó el rumbo de su gestión y se mostró inflexible ante quienes piden un cambio de estrategia.

Miércoles, 02 de septiembre de 2026 a las 19 25

Por Ezequiel Bucetto

Miércoles, 02 de septiembre de 2026 a las 19:25


El presidente Javier Milei participó este miércoles del encuentro "Vientos de Cambio" organizado por la Fundación Libertad y Progreso, donde brindó un discurso que mezcló soberbia, ironía y una ratificación de su plan de ajuste.

El evento, que también contó con la presencia del ministro de Economía, Luis Caputo, fue el escenario elegido por el mandatario para enviar un mensaje claro a la sociedad y al mercado: no piensa ceder ni un centímetro en su política económica, aunque eso pueda costarle votos.

El contexto no es menor. La Argentina atraviesa una de las crisis más profundas de las últimas décadas: los salarios siguen perdiendo contra la inflación, la morosidad alcanza niveles récord y la pobreza no da tregua.

Pero Milei, lejos de reconocer el costo humano de su gestión, optó por un discurso que minimiza el sufrimiento de las mayorías y se presenta como un héroe incomprendido.

Javier Milei ratificó el ajuste de su gestión: "Las buenas políticas no se negocian" 

En ese marco, el Presidente se refirió a quienes, con "buena intención", le piden que flexibilice el ajuste para garantizar la reelección. La respuesta fue un portazo. "No vamos a hacer eso", dijo con tono desafiante.

"El resultado fiscal no se negocia. Y no vamos a negociar la política monetaria porque no vamos a parar hasta terminar de derrotar la inflación". La frase resume su dogmatismo: para Milei, el ajuste no es una herramienta, es una religión.

Pero quizás el momento más llamativo del discurso fue cuando el Presidente decidió ironizar sobre el peronismo. "¿Se imaginan lo que estarían diciendo si estos logros en materia social los hubiera hecho el peronismo? Hoy el 50% de las calles llevarían mi nombre, pero claro, no soy peronista", dijo con una sonrisa que contrastaba con la realidad de un país donde los logros que menciona no se ven.

Milei también se refirió a las elecciones del año próximo y sostuvo que "los argentinos van a tener un verdadero menú de opciones donde se pueden mostrar ideas y resultados".

Pero en el mismo párrafo descalificó a la oposición y a la prensa: "No puede ser que un conjunto de mentirosos tapen el sol con un dedo". Una forma de polarizar el escenario y presentarse como la única verdad posible.

El discurso de Milei en Vientos de Cambio fue una muestra más de su estrategia electoral: endurecer el discurso, mostrarse inflexible y descalificar a todo el que piense distinto. Pero mientras él habla de logros, los argentinos siguen sin llegar a fin de mes.

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