Jony de la Silla, activista por los derechos de las personas con discapacidad, pasó por “Algo salió mal”, el stream de Data Diario conducido por Javier “El Profe” Romero, y lanzó una fuerte crítica contra la política del Gobierno de Javier Milei en materia de discapacidad.
Durante la entrevista, el militante puso el foco en el deterioro de las prestaciones, las dificultades que atraviesan las familias y los trabajadores del sector y el incumplimiento de la Ley de Emergencia Nacional en Discapacidad.
“La situación es gravísima”, resumió.
De la Silla contó que participa de Argentina Humana Inclusiva, donde desarrollan talleres para niños y niñas con autismo y trabajan junto a familias y prestadores. Según relató, existen prestadores que llevan más de cuatro meses sin cobrar.
“El gobierno cumplió un 1% de la Ley de Emergencia en Discapacidad”, afirmó, y cuestionó especialmente la situación de los monotributistas y de los talleres protegidos, cuyos ingresos, según describió, quedaron muy por debajo de las necesidades cotidianas.
La Ley 27.793 declaró la emergencia nacional en discapacidad hasta el 31 de diciembre de 2026 y estableció, entre otras medidas, el financiamiento de las pensiones, la actualización de los aranceles de las prestaciones y recursos para garantizar el funcionamiento de la Agencia Nacional de Discapacidad.
El Presupuesto 2027, en la mira
Uno de los principales cuestionamientos de De la Silla estuvo dirigido al proyecto de Presupuesto 2027 que el Gobierno envió al Congreso.
“Mandaron un presupuesto para el año que viene que no contempla la ley de emergencia en discapacidad”, sostuvo durante la entrevista.
El planteo se produjo en medio de una fuerte disputa política alrededor del capítulo de discapacidad del Presupuesto. El proyecto original enviado por el Ejecutivo proponía modificaciones sobre artículos centrales de la Ley 27.793 y sobre el sistema de prestaciones, entre ellos el esquema de aranceles y las condiciones vinculadas a las pensiones.
En los días posteriores, el Gobierno modificó parte de ese planteo y avanzó con un nuevo texto, aunque organizaciones del sector mantuvieron sus cuestionamientos y expresaron desconfianza sobre el alcance de los cambios.
Para De la Silla, el problema no es solamente presupuestario. “Nosotros estamos en colapso”, sostuvo, al describir una situación que, según explicó, combina prestaciones impagas, familias endeudadas, dificultades de transporte y barreras de accesibilidad.
“La plata para las personas con discapacidad no está porque se la chorearon”
En otro tramo de la entrevista, el activista apuntó contra las denuncias de presunta corrupción que alcanzaron a organismos vinculados con la discapacidad.
“La plata no está porque se la chorearon”, afirmó.
De la Silla vinculó su planteo con el escándalo que involucró a la Agencia Nacional de Discapacidad y con las investigaciones judiciales por presuntas irregularidades en compras y contrataciones. La Justicia investiga una causa por presuntas coimas y sobreprecios en la compra de medicamentos y otros insumos, mientras que el área de discapacidad también quedó bajo la lupa por irregularidades administrativas.
El activista apuntó particularmente contra la gestión de los recursos destinados a un colectivo que, según remarcó, enfrenta dificultades crecientes para acceder a tratamientos, terapias y prestaciones.
Su planteo se dio en un contexto en el que una auditoría interna detectó irregularidades millonarias en registros de deuda del área y que derivó en la salida del entonces secretario de Discapacidad, Alejandro Vilches.
Una pelea que excede a la discapacidad
De la Silla también buscó correr la discusión del lugar de la discapacidad como una cuestión sectorial.
“Más allá de la grieta, creo que es algo que te toca el corazón”, sostuvo, y cuestionó lo que definió como falta de humanidad de algunos funcionarios frente a las necesidades del colectivo.
En ese sentido, insistió en que las personas con discapacidad no pueden ser abordadas únicamente desde una perspectiva médica o asistencial. Reivindicó la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad y sostuvo que el Estado debe garantizar condiciones para que puedan desarrollar su vida en igualdad de condiciones.
“Hay discapacidades que no tenemos cura y la sociedad se tiene que adaptar a nuestra discapacidad”, explicó.
También cuestionó el incumplimiento del cupo laboral del 4% para personas con discapacidad y rechazó los discursos oficiales sobre la compatibilidad entre las pensiones y el trabajo cuando, según señaló, las dificultades para acceder a un empleo formal siguen siendo enormes.
“Yo escondía mi silla de ruedas para sentirme involucrado”, contó al recordar su propia experiencia. Explicó que durante años no tomó dimensión de sus derechos y que recién desde 2023 comenzó a involucrarse activamente en la lucha por las personas con discapacidad.
Familias endeudadas y prestaciones que no llegan
El deterioro de las prestaciones, sostuvo, tiene un impacto directo sobre las familias.
“Hay familias que no llegan a las terapias”, señaló. También contó que existen transportistas que ponen dinero de su propio bolsillo para garantizar que las personas puedan llegar a sus tratamientos.
De la Silla remarcó que la discapacidad profundiza las dificultades económicas y que las familias de sectores populares enfrentan, además, problemas de vivienda, transporte, salud y accesibilidad.
“Si no tenés una salita en el barrio, no tenés salud pública, no tenés un club, no tenés vereda, no tenés un transporte, con la pensión sola no me arreglás la vida”, sostuvo.
Desde esa perspectiva, planteó la necesidad de un plan de desarrollo humano integral que contemple las necesidades concretas de las personas con discapacidad en cada provincia y no reduzca la discusión a una pensión o a una prestación puntual.
“Yo creo en una Argentina más humana”
Sobre el final, el activista explicó de dónde obtiene fuerzas para continuar con las movilizaciones y el trabajo territorial pese al escenario que describió.
“Yo creo en una Argentina más humana”, respondió.
De la Silla reivindicó las brigadas solidarias y la organización comunitaria como una herramienta para enfrentar la crisis. “Me pongo contento cuando ayudo al otro”, contó al referirse al trabajo que realizan con familias y niños con autismo.
También reivindicó la movilización social que acompañó los reclamos del colectivo y destacó el respaldo que, según su mirada, permitió que el Gobierno tuviera que retroceder en algunos de sus intentos de avanzar sobre la legislación de discapacidad.
“Creo que la sociedad en la calle le dice al Gobierno que con los ‘disca’ no se metan”, afirmó.
La frase condensó el eje de su intervención en “Algo salió mal”: para De la Silla, la pelea por la discapacidad no se limita a una partida presupuestaria ni a una política asistencial, sino que forma parte de una discusión más amplia sobre el modelo de Estado, la organización comunitaria y los derechos que el Gobierno de Milei pretende revisar.