A más de un año del estallido del caso $LIBRA, la investigación judicial continúa abierta en Argentina y Estados Unidos mientras persisten los interrogantes sobre la responsabilidad de los operadores financieros, los vínculos con el entorno presidencial y el destino de los millones de dólares obtenidos a partir del colapso del token promocionado por Javier Milei.
El periodista de investigación Juan Alonso, autor del libro LIBRA. Historia de una trampa, volvió a poner el caso en el centro de la escena durante una entrevista en Algo salió mal, el streaming de Data Diario conducido por Javier “El Profe” Romero, donde describió la maniobra como una “presunta estafa global” y advirtió sobre nuevas operaciones destinadas a desactivar las investigaciones.
“$LIBRA es una estafa global que tiene a 85.000 víctimas en el mundo y una ganancia neta de más de 300 millones de dólares”, afirmó Alonso.
Según explicó, un reducido grupo de operadores obtuvo ganancias extraordinarias en cuestión de minutos gracias a maniobras realizadas sobre la blockchain antes del derrumbe del activo digital.
“Hay un grupo selecto que se llevó más de 300 millones de dólares con un click”, sostuvo.
Las billeteras y la maniobra financiera
Uno de los ejes del libro publicado por Editorial Planeta consiste en reconstruir el recorrido del dinero y las operaciones realizadas sobre el token.
Alonso aseguró que la investigación identifica las billeteras digitales que aportaron liquidez al activo y que posteriormente retiraron los fondos mediante una maniobra conocida en el ecosistema cripto como rug pull o “tirar de la alfombra”.
“Yo menciono en el libro todos los números de la blockchain y las cuentas, las billeteras que fondearon el token y después hicieron la maniobra de arrastrar la alfombra y se quedaron con las ganancias”, explicó.
La investigación sostiene que existieron operaciones previas al mensaje presidencial que promocionó el activo digital y que determinadas cuentas obtuvieron ventajas extraordinarias antes del derrumbe.
El colapso del token dejó miles de damnificados en distintos países y abrió investigaciones judiciales tanto en Argentina como en Estados Unidos.
Hayden Davis y los 100 millones de dólares
Uno de los nombres que aparece de manera reiterada en la investigación es el del empresario estadounidense Hayden Mark Davis, señalado como uno de los principales operadores vinculados al proyecto.
“Hayden Davis dijo públicamente que tiene más de 100 millones de dólares de la Argentina”, recordó Alonso.
Sin embargo, el periodista remarcó que el empresario continúa en libertad.
“¿Está preso Hayden Davis? No, no está preso”, afirmó.
Según explicó, Davis estaría realizando gestiones para que la causa judicial en Estados Unidos abandone la jurisdicción de Nueva York y sea trasladada a Texas, donde posee uno de sus domicilios.
“No está preso. Davis está haciendo lobby para que la causa pase de Nueva York a Texas”, señaló.
Las sospechas sobre un acuerdo con los damnificados
Uno de los aspectos más delicados de las declaraciones de Alonso apunta a las supuestas gestiones destinadas a alcanzar acuerdos económicos con los afectados en Argentina.
El periodista sostuvo que existen movimientos orientados a lograr reparaciones individuales que permitan debilitar el expediente judicial.
“El Poder Ejecutivo intenta extinguir la acción penal en la Argentina”, denunció.
Según indicó, primero habría intervenido el abogado Santiago Viola y posteriormente Fernando Burlando.
“Quiere arreglar con los damnificados en Argentina para resarcirlos y que se extinga la acción penal”, afirmó.
De acuerdo con la hipótesis planteada por Alonso, el objetivo sería reducir el impulso judicial de la causa mediante acuerdos particulares con los afectados.
El libro y las conexiones con el poder
LIBRA. Historia de una trampa reconstruye las reuniones, los intermediarios y las conexiones que rodearon el lanzamiento del token.
La investigación menciona especialmente a Hayden Mark Davis, Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy, tres figuras vinculadas a la operatoria y a reuniones realizadas en la Casa Rosada.
El libro también aborda las gestiones atribuidas a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, sobre quien pesan sospechas en el marco de las investigaciones.
Según Alonso, las causas judiciales apuntan a un presunto esquema de fraude que supera los cien millones de dólares y que involucró maniobras coordinadas de retiro de liquidez, operaciones previas al tuit presidencial y una compleja red de billeteras destinadas a ocultar las ganancias.
La Argentina como laboratorio
Durante la entrevista, Alonso fue más allá del caso específico de $LIBRA y vinculó el fenómeno con la llegada al país de empresarios multimillonarios ligados al universo tecnológico y libertario.
El periodista mencionó particularmente al magnate Peter Thiel y a las empresas vinculadas al desarrollo de inteligencia artificial y la explotación de recursos estratégicos.
“Tiene que ver con la tokenización de la riqueza en la Argentina, con el control del litio, del agua dulce y del territorio de la Patagonia”, afirmó.
Para Alonso, la experiencia argentina bajo el gobierno de Javier Milei funciona como una suerte de ensayo político y económico observado por sectores de poder internacionales.
“La Argentina está siendo un laboratorio en tiempo real”, sostuvo.
Y concluyó con una definición que resume la dimensión política que atribuye al fenómeno:
“Somos cobayos absolutos, con una pérdida de soberanía absoluta en manos de intereses fácticos”.
Mientras las causas judiciales avanzan lentamente en ambos países, las revelaciones del periodista vuelven a colocar al caso $LIBRA en el centro del debate político y judicial, en un expediente que todavía está lejos de ofrecer respuestas definitivas sobre uno de los mayores escándalos financieros que salpicaron al gobierno de Javier Milei.