La Dirección General de Aduanas, desarticuló esta semana una organización de unas 60 agroexportadoras que se habían creado con el único fin de fugar divisas al exterior del país. 

Se trata de empresas que fueron creadas recientemente y que no tenían capacidad económica, ni financiera para realizar las operaciones a las que se dedicaba. Eran 60 empresas sin empleados, y cuyos dueños eran prestanombres que buscaban llevar adelante millonarias operaciones comerciales a fin de evadir y fugar divisas.

La titular de la Aduana, Silvia Traverso, aseguró: "La coordinación entre distintas áreas de la AFIP ya nos permitieron desarticular maniobras de evasión, elusión e intento de exportación fraudulenta de más de 37.500 toneladas en los últimos seis meses. Desde el organismo enfrentamos esta problemática de los exportadores truchos, que tiene un impacto negativo tanto en el mercado cambiario como en los ingresos fiscales".

En este sentido, agregó: "Nuestro foco también está puesto en evitar maniobras de sobre y subfacturación en el comercio exterior y, como parte de ese proceso, reestablecimos instrumentos como los precios de referencia y los valores criterio”. 

Las investigaciones que permitieron frenar las exportaciones irregulares a través de las firmas truchas fueron producto del trabajo conjunto con la Dirección General Impositiva de la AFIP y las fuerzas federales dependientes del Ministerio de Seguridad.

En todos los casos las 60 empresas investigadas y denunciadas son sociedades de reciente creación, carentes de empleados y de capacidad económica y financiera para poder justificar sus operaciones declaradas. Todas las firmas que fueron llevadas a la Justicia registraron durante los últimos meses un crecimiento exponencial e inexplicable en sus envíos de productos agropecuarios al exterior.

A raíz de las investigaciones, se pudo identificar que los presuntos titulares o dueños de las exportadoras eran individuos que no contaban con bienes o inmuebles a su nombre. A su vez, las pesquisas revelaron que en algunos casos los prestanombres utilizados para el fraude eran personas humildes que desconocían estar vinculados a empresas exportadoras.

De acuerdo con las denuncias realizadas por la DGA, las maniobras con firmas falsas tienen como propósito mantener ocultos a los verdaderos dueños; quienes buscan dejar en el exterior los dólares obtenidos por sus ventas sin cumplir con la obligación de liquidarlos en el mercado cambiario oficial. “Estos operadores fraudulentos de comercio exterior, al momento de ser investigados por los organismos de control, cesaban su actividad, por lo que incumplían con el ingreso de las divisas y el pago de los tributos pendientes”, indicó la Aduana.