Milei salió a la cancha en 2023 con una frase: "Poner fin a la casta política parasitaria, chorra e inútil". Mil cuatro días después, la casta que gobierna la Argentina es la que él armó. Y la casta que lo blinda judicialmente también.
En la primera semana de septiembre, la Sala I de la Cámara Federal porteña —Mariano Llorens y Pablo Bertuzzi, los dos jueces que el Gobierno propuso y el Congreso votó en forma transversal— firmó tres fallos consecutivos que dejaron al oficialismo con la cancha limpia.
Los tres fallos que blindan al Gobierno
El primer fallo archivó la causa por el préstamo del FMI que tomó Macri en 2018. Cincuenta y siete mil millones de dólares. La deuda más grande de la historia argentina, la que van a pagar dos generaciones de laburantes, quedó sin culpables. La denuncia que había impulsado Marcela Pagano quedó en la nada. La Sala I sostuvo que no había delito. Los beneficiados son Macri, Caputo y Sturzenegger.
El segundo fallo sobreseyó a Luis Caputo por negociaciones incompatibles con la función pública. Los vínculos no declarados con Princess International Group. La sospecha de haber usado información privilegiada en el diseño del bono a 100 años. Todo cerrado. Ni siquiera lo llamaron a declarar.
El tercer fallo salvó al Presidente en $LIBRA. El 4 de septiembre, la misma Sala I sacó del expediente a los damnificados que quisieron constituirse en querellantes. Escribieron que los inversores "sabían del riesgo" al operar en un mercado "de por sí volátil". El que tuiteó la promoción de la cripto el 14 de febrero de 2025 fue el Presidente de la Nación. La culpa, según los camaristas, la tiene el pueblo que le creyó.
El bonus: Yadarola ascendido
En paralelo se cerró otro capítulo. El juez Ariel Lijo Yadarola —el mismo que en 2017 fue parte del episodio de Lago Escondido con jueces, funcionarios y ejecutivos del Grupo Clarín— cerró el 3 de septiembre la causa por el avión privado de Leonardo Scatturice, socio local de Donald Trump, en la que se investigaban bultos que ingresaron al país sin control aduanero. Al día siguiente, 4 de septiembre, Yadarola juró en la Cámara Federal porteña. La misma que blinda a Milei.
El patrón que se repite
No es una novedad de esta semana. En junio, la Sala I ratificó las desestimaciones de las causas por espionaje ilegal que investigaban a Gustavo Arribas y Silvia Majdalani, jefes de la AFI durante el gobierno de Macri. El patrón es siempre el mismo: la Justicia Federal, con jueces propuestos por el Gobierno y validados por el Congreso, blinda al PRO y a La Libertad Avanza.
Lo que viene
Y viene la causa por la que sobran las pruebas. Diego Spagnuolo, ex director de ANDIS, procesado como jefe de asociación ilícita. En los audios que la Justicia mandó peritar figura que Karina Milei, hermana del Presidente y secretaria general de Presidencia, cobraba el 3 por ciento de las coimas en la compra de medicamentos para personas con discapacidad. Los mismos medicamentos que el veto presidencial y el ajuste dejan sin cobertura para miles de argentinos. Ese es el negocio: cobrar la coima y encima recortar la prestación.
Lo que hay que decir
Milei prometió combatir a la casta política. Armó la casta judicial más blindada de la democracia. Jueces a medida para blindar al Presidente, a su hermana, a su ministro de Economía, al ex presidente Macri y al ex titular del Banco Central. Causas archivadas contra el poder, expedientes desmenuzados contra los damnificados.
El contraste es brutal. Al mismo tiempo que la Justicia cierra las causas del poder, la Justicia procesa a jubilados que reclaman su haber en la puerta del Congreso. Al mismo tiempo que Yadarola sube a la Cámara, los pibes del pueblo mapuche son reprimidos en Kinxikew. Al mismo tiempo que los estafados de $LIBRA quedan afuera del expediente, los damnificados del sistema jubilatorio quedan afuera del padrón.
La casta se sostiene porque tiene jueces. La impunidad se sostiene porque tiene fallos. Y los que pagan el ajuste que financia esta transferencia de recursos de abajo hacia arriba —los laburantes, los jubilados, las personas con discapacidad, las familias que cierran comercios— no tienen un tribunal que los blinde.
Milei no está combatiendo a la casta. La reemplazó por la suya. Y la casta que prometió combatir hoy es la suya.
No es fracaso judicial. Es el plan.