El Gobierno de Javier Milei recibió una dura crítica desde un sector de la Iglesia identificado con la agenda social y la defensa de los sectores populares. Carlos Gómez y Ricardo Carrizo, integrantes de Curas en Opción por los Pobres, cuestionaron el rumbo económico y político de la administración libertaria y trazaron una particular línea de continuidad con algunas de las experiencias más cuestionadas de la historia económica argentina.
Durante una entrevista en “Algo Salió Mal”, el stream de Data Diario, ambos dirigentes religiosos definieron al Gobierno de Milei como “el peor gobierno de la democracia por la destrucción y la crueldad que tiene” y plantearon una particular lectura histórica: la existencia de una “maldición de la M”, asociada a José Alfredo Martínez de Hoz, Mauricio Macri y Javier Milei.
“Traemos la maldición de la ‘M’: Martínez de Hoz, Macri y Milei. Pero también tenemos la bendición de las tres P: Perón, Patria y Pueblo”, señalaron durante la entrevista.
Una crítica al modelo económico y social de Milei
La mirada de los Curas en Opción por los Pobres no se limitó a cuestionar las medidas económicas del Gobierno. Carrizo sostuvo que existe una disputa política y cultural de fondo en torno al concepto de justicia social y al rol del Estado.
“A medida que hubo gobiernos nacionales y populares que restablecían derechos, la derecha intentó romper eso desde la batalla cultural, tildando a la justicia social como un robo”, plantearon.
En esa línea, cuestionaron el discurso libertario contra las políticas de protección social y aseguraron que la actual administración avanza sobre lo que definieron como una “matriz solidaria”.
“Este gobierno disfrutó dejar pudrir la mercadería en los galpones”, afirmaron, en referencia a la política oficial respecto de los alimentos destinados a sectores vulnerables.
También apuntaron contra el discurso de la meritocracia. Carrizo sostuvo que el concepto de que “el trabajo dignifica” queda incompleto si no existe una remuneración suficiente.
“Fomentan la meritocracia y el concepto de que el trabajo dignifica, cuando lo que realmente dignifica es el sueldo”, afirmó.
“Nosotros pensamos la vida desde el pobre y la Justicia Social”
La crítica política estuvo atravesada por la identidad de un movimiento religioso que reivindica la opción preferencial por los sectores más vulnerables.
Gómez explicó que llegó a Curas en Opción por los Pobres en 2001, en búsqueda de una espiritualidad latinoamericana, y que allí entró en contacto con la Teología de la Liberación.
Durante la entrevista también explicó por qué dentro del movimiento prefieren definirse como “curas” antes que “sacerdotes”: “Cura es cuidado. Nosotros usamos la palabra cura porque es estar al cuidado y al servicio cercano al pueblo. Sacerdote te da más la idea de distancia o de un poder por encima del pueblo”.
En ese marco, Gómez cuestionó la idea de abordar la pobreza desde una lógica de asistencia ocasional.
“Nosotros tenemos otro modo de ver la vida desde el pobre y la Justicia Social, no desde la dádiva y el derrame”, sostuvo.
La situación social y el rol de los municipios y las provincias
Los referentes religiosos también describieron el impacto de la situación económica en los territorios donde desarrollan su tarea pastoral.
Gómez señaló que en Punta Lara intenta sostener la esperanza en un contexto donde, pese a la presencia del municipio de Ensenada, el aumento del transporte y la situación económica general dificultan cada vez más la vida cotidiana.
Carrizo, por su parte, relató la situación que observa en comunidades de Bernal Oeste y Florencio Varela. Según explicó, recibe asistencia de la Provincia, aunque consideró que resulta insuficiente frente a las necesidades existentes.
El diácono también cuestionó al Gobierno nacional por sus políticas hacia los comedores populares y aseguró que desde el Ministerio de Capital Humano nunca se comunicaron con él pese a que contaba con sus datos.
La descripción de ambos apunta a una preocupación que trasciende la coyuntura electoral: el deterioro de las condiciones sociales y el debilitamiento de las redes de asistencia que históricamente funcionaron como contención frente a las crisis económicas.
La referencia a Francisco y la expectativa sobre León XIV
Durante la entrevista también apareció la discusión sobre el vínculo entre el Gobierno de Milei y la Iglesia Católica.
Los referentes de Curas en Opción por los Pobres recordaron las fuertes críticas que el Presidente dirigió en el pasado contra el papa Francisco y cuestionaron las visiones que presentan a la Iglesia como un adversario político.
Gómez sostuvo que para quienes defienden una mirada centrada en los sectores populares, los ataques provenientes de determinados sectores del poder pueden interpretarse incluso como una señal de que están transitando el camino correcto.
“Nosotros pensamos la vida desde el pobre y la justicia social”, remarcó.
Respecto a la próxima visita del papa León XIV, ambos expresaron expectativas frente a su eventual intervención en la agenda política y social argentina. Esperan que su mensaje se vincule con la realidad del Evangelio y con la doctrina social de la Iglesia, y que mantenga la agenda social que caracterizó al pontificado de Francisco.
La “M” contra las “tres P”
La intervención de Gómez y Carrizo dejó así planteada una lectura política que busca inscribir al Gobierno de Milei dentro de una disputa histórica sobre el modelo de país.
De un lado ubicaron la “maldición de la M”, con Martínez de Hoz, Macri y Milei como referencias de proyectos económicos que, según su interpretación, profundizaron la desigualdad y debilitaron las políticas de protección social.
Del otro, reivindicaron la “bendición de las tres P”: Perón, Patria y Pueblo, como síntesis de una concepción política basada en la justicia social, la recuperación de derechos y un Estado con presencia frente a las necesidades de los sectores populares.
Una definición que, desde un sector de la Iglesia argentina, vuelve a colocar la disputa por el modelo económico y social en el centro de la discusión política.