La pelea por Malvinas sumó este martes un nuevo capítulo y esta vez la respuesta llegó directamente desde Londres.
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El Gobierno del Reino Unido publicó una guía destinada a empresas que realizan actividades económicas en las islas y dejó clara su postura frente a las nuevas medidas impulsadas por Javier Milei.
El documento aparece después de que Argentina avanzara con sanciones contra compañías vinculadas a la explotación de recursos naturales en el archipiélago y anunciara que buscará endurecer las herramientas legales para impedir esas operaciones.
Tensión por Malvinas: Londres respaldó a las petroleras que operen en las islas
En ese contexto, Londres salió a respaldar a las empresas. La guía oficial sostiene que el Reino Unido apoya la actividad económica considerada legítima en las islas y también el desarrollo de sus recursos naturales, incluidos los hidrocarburos.
Pero el punto que más eleva la tensión está relacionado con la jurisdicción. El Gobierno británico sostiene que Argentina no tiene derecho a aplicar su legislación interna sobre las Islas Malvinas ni sobre las empresas o personas que desarrollen negocios vinculados con el archipiélago.
Londres incluso fue un paso más allá. Ante posibles acciones de las autoridades argentinas, recomendó a las compañías involucradas buscar asesoramiento jurídico independiente y aseguró que está dispuesto a intervenir para respaldarlas si enfrentan presiones en terceros países por sus actividades en las islas.
La respuesta británica llega pocos días después de que el Gobierno argentino anunciara sanciones contra empresas y personas relacionadas con proyectos hidrocarburíferos en Malvinas.
La estrategia oficial también contempla un proyecto de ley para ampliar las sanciones y alcanzar a otras firmas vinculadas directa o indirectamente con esas operaciones.
El conflicto se concentra especialmente en el proyecto petrolero Sea Lion, impulsado por Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum. Argentina ya presentó denuncias contra empresas vinculadas con las actividades hidrocarburíferas en la zona que considera bajo su jurisdicción.
La disputa, así, vuelve a escalar por una vía que va más allá del reclamo diplomático: petróleo, empresas, sanciones y jurisdicción quedaron en el centro de una nueva pulseada entre Argentina y Reino Unido por Malvinas.