El teatro como espacio de encuentro, como herramienta para procesar lo que ocurre en la sociedad y también como una forma de resistencia frente a los momentos de mayor presión sobre la cultura. Sobre esos ejes giró la entrevista que Manu Fanego, actor e integrante de la compañía Los Bla Bla, mantuvo en Algo salió mal, el programa que conduce Javier “El Profe” Romero en el stream de Data Diario.
Fanego, que actualmente protagoniza junto a Los Bla Bla la obra Modelo Vivo Muerto, que se presenta los miércoles a las 21 en el Teatro Metropolitan, repasó su vínculo con la actuación y reflexionó sobre la particular relación que existe entre la sociedad argentina y el teatro.
“El teatro habla mucho de nuestra sociedad”, sostuvo durante la entrevista, al remarcar que en distintas provincias y ciudades del país la actividad teatral funciona como un ámbito donde “se tramitan cosas que suceden”.
“En los momentos donde más quieren sofocar a la cultura, más prolifera”
Al referirse al presente del sector, Fanego planteó una mirada sobre la capacidad de los artistas para sostener sus proyectos incluso en contextos adversos.
“En los momentos donde más quieren bajar a la cultura y más quieren sofocarla y ahogarla, más proliferan las locuras”, afirmó. Y agregó: “Yo creo que es riquísimo, el teatro en Argentina es de una importancia dada por nosotres mismos, por la sociedad”.
Para el actor, esa vitalidad no se limita a las grandes salas porteñas. Durante sus giras pudo comprobar, según contó, el esfuerzo de quienes mantienen teatros en distintas localidades del país, incluso cuando no cuentan con elencos estables o una programación permanente.
“Los tipos lo sostienen de una manera con mucho amor y mucha dedicación”, relató al referirse a esos espacios que sobreviven gracias al trabajo de quienes los mantienen.
Fanego también puso el foco en la situación laboral de muchos trabajadores de la cultura. “Tengo compañeros ahora que no tienen laburo en cine, televisión o series, y entonces disparan aunque no vean un resarcimiento económico para ahí; se juntan dos o tres, arman un proyectito, lo ponen en una casa con un par de sillas y que vaya la gente”, explicó.
Y definió esas experiencias como “un acto de resistencia, de rebeldía, de constante tramitación de nuestro diálogo social”.
El teatro como espacio de encuentro
Durante la charla, Fanego también reivindicó el carácter colectivo de la experiencia teatral frente a una sociedad cada vez más atravesada por las pantallas y los consumos individuales.
En ese sentido, destacó que el teatro permite generar un vínculo directo entre quienes están arriba y abajo del escenario. “Más allá de que hablemos de una academia de arte, estamos en una caja negra en calle Corrientes, pero en ese sentido siempre le damos prevalencia a la conexión con el público”, explicó.
Para el actor, esa conexión también permite abordar ideas y conflictos sin que necesariamente aparezcan de manera explícita. El humor, el absurdo y el juego pueden funcionar como puertas de entrada para una reflexión posterior.
“Hay algo de nosotres y de nuestro pensamiento, nuestro valor y nuestras éticas que va pintando gotitas y salpicando de alguna manera”, señaló al explicar el lenguaje que construyen desde Los Bla Bla.
Fanego también reivindicó la capacidad del arte para poner en cuestión las propias certezas. Al referirse a Le Frigó, la obra de Copi que presentará en noviembre, contó que el proceso de trabajo le permitió descubrir las contradicciones del autor y su capacidad para “craquelar su propio ideal”.
“Ahí veo como un artista logra craquelar su propio ideal y meterse en una profundidad que ya no habla de su pensamiento, sino de algo mucho más general y eso es el arte y lo que nos salva”, sostuvo.
Teatro Abierto, memoria y Teatro por la Identidad
La entrevista también tuvo un tramo dedicado a la relación entre teatro, memoria y democracia. El diálogo recuperó la historia del Teatro Picadero, que fue sede de Teatro Abierto y sufrió un atentado durante la última dictadura.
En ese contexto, Fanego destacó otro ciclo teatral vinculado directamente con la recuperación de la memoria: Teatro por la Identidad, organizado por Abuelas de Plaza de Mayo.
“Es un ciclo teatral que se hizo en función de que nietes puedan reconectar con su historia y con su identidad”, explicó. Según señaló, el objetivo estaba vinculado con la búsqueda de bebés apropiados durante la última dictadura y destacó que, gracias al ciclo y a la lucha por la restitución de las identidades, “se encontraron más de 100 personas que pudieron reencontrarse con su propia identidad”.
Para Fanego, ese proceso demuestra la dimensión social que puede adquirir una expresión artística cuando se vincula con una problemática colectiva. “Eso es un acto realmente mágico, psicomágico, social”, afirmó.
Una cultura que sigue encontrando espacios
A lo largo de la entrevista, el actor volvió varias veces sobre una misma idea: aun cuando las condiciones económicas y laborales dificultan el desarrollo de la actividad, los artistas continúan generando espacios para encontrarse con el público.
Los Bla Bla son un ejemplo de esa trayectoria. La compañía se formó en 2010 y desarrolló buena parte de su recorrido en espacios independientes, entre ellos el Teatro Mandril, un centro cultural sostenido por una cooperativa que cerró en 2020.
Ahora, el grupo presenta Modelo Vivo Muerto los miércoles a las 21 en el Teatro Metropolitan, mientras que Fanego también trabaja en Le Frigó, de Copi, con funciones previstas para el 1 y el 22 de noviembre en el Teatro El Picadero.