El diputado nacional Máximo Kirchner presentó un proyecto de ley para crear el Impuesto a las Transferencias Internacionales de Capital (ITIC).
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Es una herramienta de recaudación que busca obtener recursos para las provincias y municipios, con asignaciones específicas para salud, discapacidad, educación, jubilaciones, pensiones, medicamentos y atención de PAMI.
El proyecto llega en un contexto de caída sostenida en las transferencias de la Nación a las provincias.
Entre 2023 y 2025, las transferencias automáticas se redujeron un 8,4% en términos reales, mientras que las no automáticas —que incluyen obra pública, programas y asistencia territorial— cayeron un 72,8%.
Esa reducción impactó en la capacidad de los gobiernos provinciales y municipales para sostener infraestructura sanitaria, educativa, hospitalaria, vial y de vivienda.
Máximo Kirchner presentó un impuesto a la fuga de capitales
El impuesto alcanza toda operación que implique la salida efectiva de capitales del país, ya sea en forma de divisas, valores negociables o activos virtuales, realizadas de manera directa o indirecta.
La alícuota es del 3% sobre la transferencia al exterior, y se adiciona un 2% cuando el destino es de baja o nula tributación.
Los sujetos alcanzados incluyen personas humanas, jurídicas, sucesiones indivisas, fideicomisos, trusts, fundaciones y estructuras análogas, tanto residentes como no residentes.
El proyecto no grava la tenencia de dólares de los argentinos, ni el consumo, ni el ahorro interno, ni la inversión productiva, ni las importaciones genuinas y documentadas, ni la compra de bonos, CEDEARs o fondos que permanezcan en el país.
El destino de los fondos
La iniciativa contempla una asignación específica de lo recaudado con perspectiva federal. El 60% irá a provincias y municipios para obras de infraestructura sanitaria, educativa y hospitalaria, de vivienda y vial, y para recomposición salarial en salud y educación.
El 40% restante se distribuye en partes iguales: 10% para salud y discapacidad, 10% para educación, 10% para jubilaciones y pensiones, y 10% para medicamentos y atención médica de PAMI.
La recaudación mínima estimada ronda los 2,89 billones de pesos, lo que equivale a diez veces lo enviado en 2025 a las provincias por transferencias de capital.
Entre los fundamentos del proyecto, se señala que “cada dólar, acción o activo digital que se traslada fuera del territorio nacional sin generar inversión, empleo ni valor agregado representa una pérdida de capacidad soberana”.
El contexto regional
El proyecto toma como referencia experiencias similares en la región, como el Imposto sobre Operações Financeiras (IOF) de Brasil, que grava las operaciones financieras con resultados positivos.
Según los fundamentos, el ITIC "no penaliza la inversión ni el comercio legítimo, sino que corrige asimetrías estructurales y resta rentabilidad al arbitraje financiero improductivo”.
La iniciativa se presenta como una alternativa frente al ajuste que profundiza los recortes en todo el territorio nacional. Mientras se consolidan regímenes de estabilidad fiscal y beneficios para grandes patrimonios, el proyecto buscaque quienes canalizan su patrimonio fuera del país contribuyan al sostenimiento del sistema económico que les permitió generarlo.