Los funcionarios de Cancillería, encabezados por Felipe Solá, encontraron una cantidad enorme de insólitas deudas que el país tiene con los organismos internacionales. Fundamentalmente pertenecen a compromisos con la ONU y los organismos derivados de ese esquema. 

De acuerdo a un informe oficial, la gestión de Macri y Faurie dejó impagas las cuotas por membresías en la ONU, la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Internacional de Trabajo (OIT), la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y, entre otras entidades, la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

La deuda, que junto a otros pendientes asciende a 150 millones de dólares, acumula montos impagos correspondientes a los ejercicios 2017, 2018 y 2019.Durante esos años hubo, "pagos mínimos para evitar sanciones" pero la deuda se acumuló. Para la nueva gestión esto representa un verdadero papelón internacional. 

 "Mientras Macri hablaba en la ONU de que buscaba una inserción inteligente de Argentina en el mundo, dejaba impagos los compromisos internacionales asumidos incluso con el propio organismo donde exponía", apuntó el canciller Felipe Solá. 

La gestión de Cambiemos también dejó impagas membresías en la Corte Penal Internacional (CPI), la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y, entre otras, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

En el frente regional, Macri no se quedó atrás y también hay deuda acumulada con PARLASUR, el Instituto Social del MERCOSUR, la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) y la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR). Otros pagos pendientes son los correspondientes a los trabajos de dragado en el Río de la Plata (CARP) y en el Río Uruguay (CARU).

En el mes de diciembre, la nueva gestión debió destinar unos 40 millones de las partidas presupuestarias para reducir en parte las deudas acumuladas con estos organismos e intentar subsanar esta situación vergonzosa para el país.