El municipio de Quilmes se convirtió en una vanguadia inclusiva luego de concretar el diseño de una gran cantidad de juegos en las plazas del distrito, los cuales tienen como finalidad que los chicos y las chicas con Trastornos del Espectro Autista (TEA) o Condiciones del Espectro Autista (CEA) tengan derecho a disfrutar en los espacios públicos como cualquier otro niño de su edad. 

En ese marco, según destacaron especialistas en la materia, es fundamental que desde el Estado se promuevan este tipo de iniciativas ya que son claves para que el padecimiento de los menores sea contrarrestado por actividades entretenidas que regulen sus emociones y les permitan planificar, organizarse y desarrollar el lenguaje, las destrezas sociales e, incluso, les permite sobrellevar el estrés.

Quilmes incorporó juegos para niños con Trastornos del Espectro Autista en las plazas y se convirtió en un ejemplo a seguir

La importancia de los juegos adaptados 

Lamentablemente en muchas oportunidades en las que no cuentan con estos espacios, los niños con esta condición son excluidos o no se sienten en condiciones de participar de la recreación por lo que eligen evitar el entretenimiento. 

Si bien los TEA presentan características diversas que pueden aparecer tanto en la primera infancia como más adelante, lo cierto es que afectan ni más ni menos que a uno de cada 44 niños en edad escolar según el último estudio de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades. Un número muy significativo que debe ser tenido en cuenta por los diferentes estratos del Estado para brindar ayuda a sus familias como ocurre en el municipio de Quilmes

Quilmes incorporó juegos para niños con Trastornos del Espectro Autista en las plazas y se convirtió en un ejemplo a seguir

Para tomar dimensión de la cantidad de personas con esa condición, se calcula que en Argentina más de 500  mil personas presentan algún grado de TEA, con mayor predominio en varones sobre mujeres y tiene una prevalencia mundial del 1,2%. 

Los diseños construidos por el municipio tienen la lógica Autism Friendly, es decir con "espacios amigables" para el autismo, que representan un modelo de arquitectura de edificios y espacios públicos que respetan las diversidades incluyendo elementos ambientales que los ayudan a estructurarse, ordenarse y enfrentarse a su entorno de una manera más relajada, teniendo como objetivo su bienestar.

También, con la premisa de fomentar la inclusión hay juegos diseñados para niños con condiciones de hipoacusia, talla pequeña, reducción de movilidad o ceguera así como rampas y paneles que permiten el acceso a sillas de ruedas. 

Quilmes, ejemplo nacional 

Al respecto de estos avances, Karina Castagnola, mamá de una joven con autismo y referente de TGD Padres TEA Quilmes y de la Red Provincial dentro de la red Federal, destacó que es un gran avance “por los derechos y necesidades de todas las personas dentro del espectro autista”.

El caso de Quilmes es un verdadero paradigma en este sentido a nivel nacional, debido a que cuenta con cuatro plazas inclusivas terminadas para integrar a todos los niños y niñas en distintos barrios del distrito. 

Quilmes incorporó juegos para niños con Trastornos del Espectro Autista en las plazas y se convirtió en un ejemplo a seguir

Castagnola agregó que “cuando los chicos vinieron por primera vez, en la inauguración con la intendenta Mayra Mendoza, la verdad que disfrutaron muchísimo de la plaza, esto se llena de gente. Lo interesante y lo que suma, es que no sólo vienen a jugar chicos que están dentro del espectro autista, que es la verdadera finalidad de esta plaza, para que sea inclusiva tiene que estar con toda la comunidad y compartirlo con otros chicos. Esos chicos van a aprender también, compartiendo con los nuestros, sobre las características y van a saber convivir con la diversidad”. 

“La Municipalidad de Quilmes nos acompaña desde la salud, con los equipos interdisciplinarios que se fueron creando desde la adhesión a la Ley Provincial de Autismo”, señaló Karina, quien remarcó que "el distrito tiene un equipo interdisciplinario que realiza los diagnósticos, eso es muchísimo para las familias. Un diagnóstico hoy, desde lo privado, sale más de 50 mil pesos. Muchas familias tienen que vender cosas para poder realizarles un diagnóstico, así que tenerlo no es un privilegio, porque debe hacerlo el Estado, pero sí se lo podemos garantizar acá”.