“Quirno, Monteoliva y Santilli deberán explicar en el Congreso la fuga de Bolsonaro”, reclamó un parlamentario del Mercosur

Gabriel Fuks, representante de UxP en el Parlamento del Mercosur, cuestionó el posible uso de recursos estatales para facilitar la salida de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos y alertó sobre el deterioro de la relación con Brasil. Lo hizo durante una entrevista con Javier “El Profe” Romero en “Algo salió mal”, el stream de Data Diario.

Viernes, 30 de octubre de 2026 a las 17 26

Por Redacción

Viernes, 30 de octubre de 2026 a las 17:26


El parlamentario del Mercosur por Unión por la Patria Gabriel Fuks reclamó que el canciller Pablo Quirno, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y el jefe de Gabinete, Diego Santilli, concurran al Congreso para explicar la intervención de organismos estatales argentinos en el paso de Flávio Bolsonaro por el país y su posterior salida hacia Estados Unidos. El dirigente formuló el planteo durante una entrevista en Algo salió mal, el stream de Data Diario, donde cuestionó duramente la política exterior del gobierno de Javier Milei y advirtió sobre el costo que puede tener el episodio para las relaciones con Brasil.

“Por lo menos tienen que explicar por qué se jactan de haber utilizado los recursos del Estado para que un prófugo cruce la frontera”, sostuvo Fuks, quien consideró que el oficialismo convirtió en una operación política lo que podría haber sido un simple cruce fronterizo. En ese sentido, apuntó también contra el asesor presidencial Santiago Caputo, cuya participación en el operativo fue mencionada durante la entrevista.

“Quiero desagiar un poco a los Santiagos Caputos de la vida, que parece que hubieran hecho una operación militar espeluznante y lo único que hicieron fue un tipo que cruzó con pasaporte italiano la frontera”, ironizó. Y agregó: “No hay ilegalidad en el cruce de Bolsonaro. Esto lo explicó muy bien Florencia Carignano, que fue directora nacional de Migraciones. Yo estuve muchos años en la Cancillería: no había una orden de captura, no había una orden de Interpol, por lo cual el cruce es legal”.

Sin embargo, el parlamentario consideró grave que se hayan puesto a disposición recursos de distintos organismos estatales para acompañar el desplazamiento del dirigente brasileño. “La Policía de Seguridad Aeroportuaria... quiero decir, si eso hubiera sido un mito y hubiera permanecido oscuro, pero encima, como chicos bobos que son, lo primero que hicieron fue autoatribuírselo, filtrar exactamente cada uno de los pasos que hicieron creyendo que pasaban a la historia con eso”, cuestionó.

La polémica por el paso de Flávio Bolsonaro por la Argentina ya llegó al Congreso. Distintos bloques opositores impulsaron pedidos de informes e interpelaciones para que Quirno, Monteoliva y Santilli expliquen las circunstancias del ingreso del senador brasileño por Misiones y su posterior partida en un vuelo privado hacia Estados Unidos. Las iniciativas buscan determinar qué intervención tuvieron los organismos nacionales y si existió colaboración oficial para facilitar el traslado.

Quirno, bajo cuestionamiento

Fuks también apuntó contra la conducción de la Cancillería y cuestionó el estado de sus equipos técnicos y políticos. “La Cancillería argentina está en un estado devastado en cuanto a sus cuadros técnicos y políticos por la propia lógica de haberla llevado a esta situación cada vez más ridícula”, sostuvo.

En esa línea, calificó a Quirno como “uno de los peores cancilleres, si no el peor canciller de la historia” y afirmó que deberá dar explicaciones sobre lo ocurrido. Para el dirigente, existe una diferencia sustancial entre otorgar asilo político a personas vinculadas con el intento de golpe de Estado en Brasil y colaborar con la logística de una salida del país.

“Una cosa es haber dado asilo a los golpistas del Planalto, como hizo la Argentina —que es parte de un debate complejo; yo fui embajador en Ecuador, sé lo que es el debate sobre el asilo político—, y otra es haber hecho la logística de la fuga”, planteó.

El costo de romper con Brasil y debilitar el Mercosur

Más allá de la controversia por la salida de Bolsonaro, el parlamentario advirtió que la crisis puede profundizar el deterioro de una relación bilateral que ya atravesaba dificultades. Recordó que ambos países llevan tiempo sin embajadores y que el vínculo diplomático se mantiene a nivel de encargados de negocios desde los enfrentamientos entre Milei y el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.

Pero, según explicó, el impacto puede exceder la dimensión política y alcanzar directamente el intercambio comercial y la integración productiva. “Tengo una mala noticia para los empresarios que dicen: ‘No le demos importancia a esto’, porque si hay algo que en Brasil está pasando es que hace rato, por lo menos dos años, que Lula está mirando otros horizontes”, advirtió.

Fuks sostuvo que Brasil ya no considera al Mercosur una plataforma suficiente para sus objetivos estratégicos y que su creciente protagonismo internacional puede dejar a la Argentina en una posición cada vez más débil. En ese sentido, enumeró el peso de la economía brasileña en la producción mundial de carne y soja, su desarrollo tecnológico y su participación en los BRICS.

“Hace 30 años éramos pares y hoy no somos pares, lamentablemente”, afirmó. También alertó sobre las consecuencias para la industria automotriz, uno de los sectores que históricamente sostuvo la integración productiva entre ambos países.

El dirigente señaló que el aumento de las importaciones de vehículos brasileños, la instalación de terminales chinas en ese país y la apertura comercial argentina pueden alterar todavía más el equilibrio regional. “Si las tres principales automotrices chinas están instalando factorías en Brasil con capacidad de producción a corto plazo de 640.000 vehículos, quiere decir que la relación ya no es solo política de la ultraderecha con Lula”, explicó.

En ese contexto, vinculó la crisis diplomática con el deterioro industrial argentino y la pérdida de participación de las empresas nacionales en las cadenas de valor. “La primarización de la Argentina mientras Brasil juega en estos escenarios nos puede poner también en una situación muy compleja en términos comerciales”, alertó.

Fuks también rechazó las posiciones que relativizan la importancia del Mercosur y recordó que Milei había planteado desde el inicio de su gestión la posibilidad de abandonar el bloque para avanzar en un acuerdo especial con Estados Unidos. “El Mercosur no es una alianza, es un mecanismo de integración avanzadísimo, con problemas graves e idas y vueltas, pero es la plataforma principal”, sostuvo.

Y agregó: “Milei dijo que iba a romper el Mercosur el primer día. El problema es que no lo está rompiendo él, lo está rompiendo su antagonismo con el Mercosur para hacer que los aliados del Mercosur busquen otros horizontes”.

El alejamiento de los BRICS y la subordinación internacional

Durante la entrevista, el parlamentario también cuestionó la decisión del Gobierno argentino de no incorporarse a los BRICS, pese a que el país había recibido la aceptación de su solicitud durante la gestión de Alberto Fernández. Para Fuks, esa decisión limita las posibilidades de inserción internacional y deja a la Argentina al margen de espacios de negociación que Brasil utiliza para ampliar sus relaciones económicas y políticas.

“Estamos pagando las consecuencias de habernos ido de los BRICS”, alertó. En contraposición, señaló que el Gobierno de Milei apuesta a un acercamiento con Estados Unidos y a una eventual incorporación a la OCDE, aunque consideró que el ajuste económico y el deterioro de los estándares nacionales dificultan ese objetivo.

El dirigente también cuestionó la orientación de la política económica argentina, a la que describió como un proceso de reprimarización basado en la minería, los hidrocarburos, el agro y los proyectos alcanzados por el RIGI, con escasa generación de empleo en comparación con el entramado industrial.

“Mientras reconstruimos una hipotética situación, ¿qué vamos a hacer con el RIGI, con la deuda, con las pymes arrasadas?”, planteó. Y advirtió que, mientras la Argentina se aleja de sus socios regionales, Brasil avanza en acuerdos con otros países y consolida su posición internacional.

Para Fuks, el resultado puede ser una relación cada vez más asimétrica: “Va a ser una lógica de subordinación para nosotros”.

Finalmente, insistió en que la salida de Flávio Bolsonaro tendrá consecuencias para el Gobierno de Milei tanto en el plano interno como en el regional. “El apoyo del gobierno argentino a la salida de Bolsonaro va a traer un costo para este gobierno en el corto y mediano plazo en el Mercosur e internamente”, concluyó.

El parlamentario consideró que reconstruir una relación diplomática normal con Brasil será cada vez más difícil si la Casa Rosada sostiene su actual orientación internacional y profundiza el enfrentamiento con el gobierno de Lula.

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