El Gobierno privatizó dos empresas para cumplir las metas impuestas por el FMI.

El comienzo de arremeterse a las metas impuestas por el FMI, comienza privatizando dos centrales térmicas. El ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, no explicó el factor clave que representó la venta de dos centrales energéticas para poder obtener el resultado que celebró el gobierno, sobre el superávit fiscal de más de 30 mil millones. Las proyecciones para el resto del año son muy difíciles, entonces de esa manera se espera que si gana Macri nuevamente, comience una era de privatizaciones como pide el FMI y el tratado del Mercosur con la Unión Europea.

El Gobierno anunció un superávit fiscal primario superior a los $ 30.000 millones en el resultado de las cuentas públicas del primer semestre del año y aseguró que logró "sobrecumplir" la meta fiscal del período. Sin embargo, el informe presentado dejó varias dudas ya que hubo ingresos extraordinarios incluidos por privatizaciones, lo cual ayudó a Cambiemos a obtener el resultado.

En una conferencia de prensa, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, divulgó el resultado positivo de los primeros seis meses del inicio del año y aseguró que se logró a pesar del déficit primario que se observó en junio, con un total de $ 6.598 millones. Así, el superávit fiscal primario fue de $ 30.221 millones.

Hubo ingresos adicionales por $ 64.000 millones de la venta (privatización) de dos centrales térmicas y el uso del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES. Sin estos ingresos, Argentina habría incumplido las metas fiscales impuestas por el FMI.

Se esperan otras privatizaciones y para septiembre, el Gobierno debe generar un superávit que ronde los $ 60.000 millones, y en diciembre, déficit cero. Sin embargo, el acuerdo contempla un déficit de hasta $ 59.400 millones siempre y cuando se corresponda con un cierto nivel de inversión social.