El acto por el Día de la Bandera en Rosario tuvo un protagonista inesperado: Manuel Adorni. No solo su presencia, sino por los dardos que lanzó contra él la vicepresidenta Victoria Villarruel.
Te puede interesar
Javier Milei ocupó el centro del escenario, junto al gobernador Maximiliano Pullaro y el intendente Pablo Javkin. La vicepresidenta, en cambio, se ubicó en un sector diferenciado, lejos del núcleo duro del oficialismo. La interna libertaria, una vez más, quedó expuesta.
El gesto más elocuente ocurrió durante el Himno Nacional. Mientras los ministros y secretarios de Estado orientaban sus miradas hacia el escenario principal donde se encontraba el Presidente, Villarruel permaneció de espaldas a esa estructura.
Su mirada se mantuvo fija en la insignia patria, un gesto que los presentes interpretaron como una nueva muestra de distancia. Recién se dio vuelta cuando finalizó la ceremonia protocolar y comenzaron los aplausos.
El reclamo de Villarruel en Rosario: "No está bien que a un vicepresidente se le niegue la entrada"
Milei, por su parte, aprovechó el discurso para respaldar a Manuel Adorni. El jefe de Gabinete, investigado por presunto enriquecimiento ilícito, estuvo presente en el acto.
La imagen del Presidente junto a su funcionario más cuestionado no pasó inadvertida. Villarruel, consultada por la prensa, no tardó en marcar diferencias. La funcionaria, que ya había marcado su distancia al ocupar un lugar diferenciado en el escenario, fue más lejos en sus declaraciones a la prensa.
Villarruel reclamó por no haber recibido una invitación formal al acto: "No está bien que a un vicepresidente se le niegue la entrada. Estamos en democracia". Y, al ser consultada sobre la presencia de Adorni, no dudó en criticarlo,
"Es un acto patrio, no un acto para apoyar a Adorni. No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni. Lo de Adorni está totalmente de más".
La vicepresidenta, sin embargo, buscó bajar el tono: "No quiero hacer de esto un acto político. No quiero tener otra declaración que no sea la unión de los argentinos". Pero sus palabras sobre Adorni y el reclamo por la invitación formal hablan por sí solas.