El senador nacional Eduardo “Wado” de Pedro participó de la Expo de la Industria y la Producción en Merlo, donde reivindicó la tradición industrialista del peronismo y planteó la necesidad de recuperar un modelo de desarrollo basado en el trabajo, los buenos salarios, el consumo y la inversión estatal en educación, ciencia y tecnología.
Ante empresarios y referentes del sector productivo, el dirigente sostuvo que “el trabajo ordena, dignifica” y defendió la idea de que el desarrollo económico debe estar acompañado por políticas que permitan mejorar la calidad de vida de los trabajadores.
“Por eso cada gobierno peronista, los de Néstor, los de Cristina, lo primero que hacen es tomar todas las decisiones que ordenen las políticas macro y micro para que haya trabajo”, afirmó.
En ese sentido, De Pedro ubicó a la industrialización como una de las claves para explicar los niveles de bienestar alcanzados por los países desarrollados. “¿Qué hicieron los 20 países más desarrollados del mundo? Que son los países donde la gente vive bien, donde tiene calidad de vida. Son industrialistas, han puesto la decisión en desarrollar la industria”, sostuvo.
Salarios, consumo y calidad de vida
El senador también cuestionó el actual escenario económico a partir del impacto de las tarifas, los impuestos y la caída del consumo sobre el entramado productivo.
“Nosotros siempre basamos el modelo en que la gente pueda tener capacidad de consumir”, señaló. Y explicó que, desde su perspectiva, existe una relación directa entre los salarios de los trabajadores, el consumo interno y el funcionamiento de la industria.
“El modelo capitalista necesita que el trabajador pueda llevarse a comprar el auto que está produciendo, que el trabajador pueda vivir bien”, afirmó.
En esa línea, planteó que la capacidad de consumo de los trabajadores tiene un efecto multiplicador sobre distintas actividades económicas: “De esa forma puede comprarse ropa, puede viajar, puede irse de vacaciones, puede comprarse los remedios; hay uno que vende pilcha, otro que vende remedio, otro que vende el morfi, la construcción amplía tu casa”.
La defensa de ese esquema estuvo acompañada por una reivindicación de las políticas implementadas durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner.
“Esas políticas que hemos hecho en los gobiernos de Néstor y de Cristina, financiar las universidades, construir escuelas técnicas, tenemos que poner al Estado a invertir en un sistema científico tecnológico que pueda innovar, que pueda investigar, que pueda dedicar recursos, a ver cómo se agrega valor a todo lo que tenemos en nuestro país”, afirmó.
Críticas al ajuste en ciencia y tecnología
Durante su discurso, De Pedro también apuntó contra la política del Gobierno nacional hacia el sistema científico-tecnológico.
Según planteó, la actual administración recibió un presupuesto destinado al sistema científico y tecnológico cercano al 0,4% del PBI y actualmente esa inversión se redujo a menos de la mitad.
El senador cuestionó además la decisión de modificar el esquema de financiamiento que establecía una progresión de la inversión pública en ciencia y tecnología hasta alcanzar, como mínimo, el 1% del PBI.
“¿Para qué? Para que los compañeros que están en las escuelas técnicas puedan ir al INTI, para que los productores agropecuarios puedan ir al INTA, para que el sistema científico tecnológico pueda seguir innovando en energías renovables”, explicó.
También manifestó su preocupación por la situación del sector nuclear y, particularmente, por el proyecto CAREM (Central Argentina de Elementos Modulares).
“En nuestro maravilloso sistema de energía atómica, que lo están privatizando, lo están destruyendo y peor aún, lo están vaciando para dárselo a unos empresarios amigos del poder”, sostuvo.
Y agregó: “El CAREM lo están desarmando para hacerlo con empresitas de ellos”.
“Hay que construir un modelo nacional con industria y trabajo”
Hacia el final de su intervención, De Pedro planteó la necesidad de ampliar la participación de los sectores productivos en la discusión sobre el rumbo económico del país.
“La Argentina necesita un gobierno de unidad nacional. Tiene que participar, tienen que ser actores de la discusión de cuál es la matriz productiva que vamos a defender, cuál vamos a promover, cuál vamos a proteger”, afirmó.
En ese marco, también puso como ejemplo el caso de Brasil y sostuvo que la fortaleza de sus sectores empresarios permite sostener políticas industriales más allá de los cambios de gobierno.
“¿Por qué en Brasil no pueden destruir la política industrial? Tienen una gremial empresaria muy fuerte. Acá hay que construirla. Hay que construirla”, planteó.
Para el senador, la construcción de una política industrial requiere continuidad y una estrategia de largo plazo. “No es fácil comenzar a producir como vimos recién y tener el mejor producto. Hace falta experiencia y años”, señaló.
Finalmente, convocó a los sectores industriales y productivos a sostener su apuesta por el país y llamó a construir una alternativa política que permita recuperar el rumbo que reivindica.
“Vamos compañeros, vamos compañeras, vamos a construir un modelo nacional con industria, con trabajo. Sigan apostando por Argentina porque vamos a trabajar para la unidad. En serio, para que el modelo nacional y popular pueda otra vez estar en la Casa Rosada”, cerró.
Y completó su intervención con una definición que sintetizó el eje de su discurso: “El trabajo ordena, dignifica”.