Santa Fe confirmó este jueves que el tripulante de un buque amarrado en el puerto de San Lorenzo no presenta ébola ni otras enfermedades infecciosas de alto riesgo epidemiológico.
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Según informó el Ministerio de Salud provincial, los estudios de laboratorio realizados al paciente determinaron que el cuadro corresponde a un caso de herpes zóster, por lo que quedó descartada la sospecha inicial que había activado protocolos sanitarios preventivos.
El caso involucró a un hombre joven que comenzó a manifestar síntomas mientras trabajaba a bordo de la embarcación que había arribado a la terminal portuaria santafesina.
De acuerdo a los reportes oficiales, el paciente presentaba fiebre, vómitos, lesiones cutáneas eritemato-ampollares, dolores musculares y tos, un cuadro que inicialmente motivó la intervención de equipos sanitarios especializados y organismos nacionales de control fronterizo.
Tras la primera evaluación clínica, los profesionales intervinientes consideraron poco probable la presencia de ébola, aunque decidieron avanzar con estudios específicos y aplicar medidas preventivas hasta contar con el diagnóstico definitivo.
Debido a la persistencia de la fiebre y a un cuadro de deshidratación, el tripulante fue trasladado durante la jornada del miércoles a un efector privado, donde continúa internado bajo seguimiento médico y en condición estable.
El operativo fue coordinado por el Ministerio de Salud santafesino junto a la Sanidad de Fronteras y otros organismos vinculados al control sanitario portuario.
Luego de conocerse los resultados de laboratorio y confirmarse el diagnóstico de herpes zóster, la Unidad Sanitaria de Fronteras resolvió levantar la interdicción preventiva que pesaba sobre la embarcación.
Las autoridades aclararon que todas las medidas adoptadas se realizaron en el marco de los protocolos sanitarios vigentes para eventos sospechosos detectados en puntos de ingreso internacional.
El episodio generó atención y preocupación en la región portuaria debido a la activación inicial de protocolos epidemiológicos especiales, aunque finalmente quedó descartado cualquier riesgo asociado a enfermedades hemorrágicas o de alta transmisibilidad.
