El Niño en Santa Fe: lluvias, inundaciones y riesgos para el Litoral

La llegada de El Niño aumenta la probabilidad de lluvias por encima de lo normal e inundaciones en Santa Fe y el Litoral. La investigadora del Conicet Gabriela Müller explicó por qué el llamado “Súper Niño” no es una categoría científica y advirtió que la intensidad del fenómeno no permite anticipar por sí sola sus consecuencias.

Martes, 15 de septiembre de 2026 a las 09 55

Por Redacción

Martes, 15 de septiembre de 2026 a las 09:55


Santa Fe se prepara para atravesar los próximos meses bajo la influencia de El Niño, un fenómeno que suele aumentar las precipitaciones en el sudeste de Sudamérica. En medio de pronósticos y versiones sobre la llegada de un supuesto “Súper Niño”, la investigadora principal del Conicet Gabriela Müller aclaró qué se sabe hasta el momento y cuáles son los riesgos concretos para la región.

La especialista, doctora en Ciencias de la Atmósfera y los Océanos y directora del Centro de Estudios de Variabilidad y Cambio Climático (CEVARCAM), explicó que la categoría “Súper Niño” no existe dentro de las clasificaciones utilizadas por la comunidad científica. La expresión estaría vinculada a proyecciones que ubican al actual evento entre los de mayor intensidad de las últimas décadas.

Según Müller, la mayoría de los modelos de los principales centros internacionales de pronóstico anticipan un episodio de El Niño fuerte a muy fuerte, cuyo mayor desarrollo se produciría durante la primavera y el verano. Después comenzaría a debilitarse progresivamente durante el otoño hasta finalizar hacia el próximo invierno.

La especialista advirtió, sin embargo, que un Niño más intenso no implica automáticamente consecuencias más graves en Santa Fe. El impacto depende de otros factores que intervienen simultáneamente sobre el sistema climático, por lo que dos eventos de características similares pueden producir efectos diferentes sobre una misma región.

En el caso del Litoral, el antecedente climático sí obliga a prestar especial atención a las precipitaciones. El Niño está asociado a una mayor probabilidad de lluvias por encima de los valores normales en el noreste argentino, lo que puede favorecer excesos hídricos, crecidas de los ríos e inundaciones. Santa Fe presenta además una elevada variabilidad de precipitaciones entre un año y otro.

El escenario se produce después de atravesar la fase opuesta del fenómeno, La Niña, generalmente asociada a condiciones de sequía. El Niño y La Niña forman parte del denominado El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), un proceso natural vinculado a cambios en la temperatura del Pacífico ecuatorial y su interacción con la atmósfera.

A esa dinámica se suma el contexto de calentamiento global. Müller explicó que el cambio climático está modificando los patrones climáticos y puede intensificar eventos extremos tanto de temperatura como de precipitaciones. En consecuencia, podría potenciar algunos de los efectos asociados a El Niño sobre el Litoral.

Pese a las proyecciones, la científica remarcó que no es posible anticipar con precisión cuánto lloverá, qué zonas serán las más afectadas o qué altura alcanzarán los ríos. Los antecedentes permiten identificar riesgos y preparar respuestas, pero no determinar de antemano las consecuencias concretas del fenómeno.

En ese contexto, Santa Fe ya declaró la emergencia hídrica y distintos sectores comenzaron a adoptar medidas preventivas. Para Müller, el escenario requiere evitar pronósticos alarmistas, pero también avanzar con planificación: la experiencia de eventos anteriores permite prever posibles contingencias por lluvias intensas, crecientes e inundaciones durante los próximos meses.

El escenario requiere seguir de cerca la evolución de las lluvias y de los niveles de los ríos. En Santa Fe, la mayor probabilidad de precipitaciones por encima de lo normal puede aumentar el riesgo de inundaciones, aunque la intensidad y la ubicación de los impactos dependerán de la evolución concreta del fenómeno y de otros factores climáticos.

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