Vera vuelve a mirar al cielo: campos bajo agua, hacienda trasladada y temor por nuevas lluvias

El norte santafesino atraviesa otra vez un escenario complicado por el exceso de agua, con campos anegados, caminos afectados y productores obligados a mover o vender ganado.

 

Miércoles, 26 de agosto de 2026 a las 10 38

Por Redacción

Miércoles, 26 de agosto de 2026 a las 10:38

La situación hídrica vuelve a encender las alarmas en Vera y otras localidades del norte de Santa Fe, donde varios campos permanecen anegados y los productores deben trasladar hacienda hacia zonas más altas para evitar mayores pérdidas.

La intendenta Paula Mitre advirtió que la región atraviesa una marcada alternancia entre sequías e inundaciones y resumió el panorama con una frase contundente: “Vamos de emergencia en emergencia”.

Durante los primeros meses del año, algunos sectores recibieron alrededor de 1.000 milímetros de lluvia, frente a un promedio anual cercano a los 1.200 milímetros. El temor ahora pasa por las nuevas precipitaciones previstas entre octubre y enero.

Los Bajos Submeridionales, en el centro de la preocupación

Uno de los principales problemas está en los Bajos Submeridionales, una enorme cuenca con muy poca pendiente donde el agua tarda mucho tiempo en escurrir.

A esto se suma que no toda el agua proviene de Santa Fe. Parte del caudal llega desde Chaco y Santiago del Estero, lo que termina formando grandes masas de agua que avanzan lentamente hacia los sistemas del Salado y el Paraná.

Entre las zonas más comprometidas aparecen Intiyaco, Golondrina, Cañada Ombú, Los Amores, La Gallareta y sectores cercanos a la laguna El Bonete.

En algunos campos, los productores tuvieron que retirar animales mediante arreos e incluso cruzando zonas inundadas. Otros directamente optaron por vender hacienda ante la imposibilidad de mantenerla en terrenos anegados.

La ciudad también se prepara

Vera viene de atravesar una de sus peores inundaciones recientes. El 26 de mayo de 2025, la ciudad recibió más de 450 milímetros de lluvia en apenas seis horas, lo que provocó graves anegamientos y obligó a declarar la emergencia hídrica.

Desde entonces, el municipio y la Provincia avanzaron con distintas obras para mejorar el escurrimiento, entre ellas cuatro túneles bajo la Ruta Nacional 11, un túnel liner bajo la Ruta 98, la limpieza de 27 kilómetros de canales y un nuevo desagüe pluvial subterráneo.

Según Mitre, esas intervenciones permiten que la ciudad esté hoy mejor preparada, aunque reconoció que todavía faltan trabajos importantes.

Entre las obras pendientes aparecen una alcantarilla sobre la Ruta Provincial 3 y el análisis de un posible canal aliviador hacia el oeste.

Piden un plan hídrico regional

La intendenta también planteó la necesidad de avanzar en un plan maestro que involucre a Santa Fe, Chaco y Santiago del Estero, debido a que el comportamiento del agua excede los límites provinciales.

Mientras tanto, los productores continúan trasladando animales hacia campos más altos de departamentos como San Justo, San Cristóbal, 9 de Julio y General Obligado.

Mitre pidió además colaboración a los vecinos para mantener limpios canales, cunetas y desagües y evitar arrojar residuos que puedan bloquear el sistema pluvial.

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