El Gobierno de Santa Fe puso en marcha una nueva etapa de preparación ante la posible llegada del fenómeno El Niño, que según las proyecciones climáticas presenta cerca de un 90 % de probabilidades de desarrollarse entre fines de este año y comienzos de 2027. Con ese escenario, fuerzas provinciales y nacionales, municipios, comunas y organismos especializados participaron de una jornada de capacitación y simulación de emergencias en el Batallón de Ingenieros 1 de Santo Tomé.
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La actividad, organizada por la Secretaría de Protección Civil y Gestión de Riesgos, junto a la Agencia Federal de Emergencias (AFE) y el Ministerio de Defensa, permitió revisar planes de contingencia, realizar simulacros de emergencia hídrica y coordinar protocolos de actuación para optimizar la respuesta frente a lluvias intensas, anegamientos e inundaciones.
El secretario de Protección Civil, Marcos Escajadillo, explicó que el objetivo es fortalecer la coordinación entre todos los organismos involucrados y destacó que la preparación anticipada resulta fundamental ante un escenario climático que podría afectar distintas regiones de la provincia. Además, advirtió sobre la ocupación de zonas vulnerables por fuera de los anillos de defensa, especialmente en la ciudad de Santa Fe, como una de las principales preocupaciones de cara a una eventual crecida.
Desde la Provincia remarcaron que la estrategia combina obras de infraestructura, como el mantenimiento de defensas, canales y estaciones de bombeo, con el fortalecimiento de los equipos locales de respuesta, bajo la premisa de que la primera intervención ante cualquier emergencia siempre corresponde a los gobiernos municipales y comunales.
En paralelo, la Municipalidad de Santa Fe avanza con la puesta en valor de las estaciones de bombeo, la recuperación de equipos y la incorporación de bombas portátiles para afrontar un posible escenario de lluvias extraordinarias y ríos altos. Tanto la Provincia como los municipios coincidieron en que la prevención, la planificación y el trabajo coordinado serán claves para minimizar el impacto de un eventual episodio de El Niño.
