Avanza la crisis en la época Milei: más de 57.000 empresas ya están en mora de pagos, según un informe

La cantidad de empresas en situación irregular equivale a casi el 12% del universo de compañías activas. El deterioro se vincula con las dificultades de financiamiento, los problemas de pago y una recuperación económica todavía débil.

Sabado, 19 de septiembre de 2026 a las 11 07

Por Thomas Dos Reis

Sabado, 19 de septiembre de 2026 a las 11:07


El número de empresas en situación irregular llegó a 57.045 durante 2026, según un informe de Fidelitas. La cifra representa casi el 12% de las aproximadamente 480.000 empresas activas y marca un aumento interanual del 56,5%.

El dato forma parte del Sistema de Evaluación de Riesgo Financiero (SERF), que en agosto cayó 6,9 puntos respecto de julio y se ubicó en 38,3 puntos, ingresando en la categoría de “Riesgo Elevado”.

El número expone el deterioro de las condiciones financieras que enfrentan las compañías para sostener su actividad cotidiana. La mora no solo refleja dificultades para cancelar compromisos vencidos, sino también una mayor presión sobre el capital de trabajo, el acceso al crédito y la posibilidad de planificar nuevas inversiones. 

“La estabilización de algunas variables macroeconómicas todavía no logra traducirse en una mejora generalizada de las condiciones en las que operan las empresas”, afirmó Félix El Idd, CEO de Fidelitas. Según explicó, la principal fragilidad continúa en el frente crediticio, donde persisten los problemas de pago y el bajo acceso al financiamiento.

 

Un indicador en zona de riesgo

La información forma parte de un indicador que busca medir la evolución de las condiciones de pago y financiamiento de las empresas. En agosto, el SERF cayó 6,9 puntos respecto de julio y se ubicó en 38,3 puntos. De esta manera, ingresó en la categoría de “Riesgo Elevado”, una señal de que el escenario financiero para las compañías se volvió más complejo.

La caída del indicador se produce en un contexto en el que las empresas deben afrontar compromisos comerciales y financieros con menor margen de maniobra. Cuando se acumulan atrasos, también aumentan las dificultades para acceder a nuevos préstamos, renegociar vencimientos o sostener las compras necesarias para mantener el nivel de actividad.

La morosidad se concentra principalmente en Servicios y Comercio, que reúnen el 71,9% del total. En términos interanuales, los mayores incrementos se registraron en Comercio, con 78%; Manufactura, con 76,3%; y Agropecuario, con 65,6%.

 

La industria también perdió terreno

La situación empresarial se da en paralelo con una contracción de la actividad industrial. La producción manufacturera cayó 4,9% interanual en julio y acumuló una baja del 2,6% durante los primeros siete meses del año.

Además, la actividad retrocedió 5% frente a junio, una vez descontados los factores estacionales. De las 16 divisiones manufactureras relevadas, 12 registraron caídas interanuales.

Entre los mayores retrocesos se encontraron maquinaria y equipo, con una baja del 26,7%; otros equipos, aparatos e instrumentos, con 31,4%; y prendas de vestir, cuero y calzado, con 15,9%.

Dentro de maquinaria y equipo, la producción de maquinaria agropecuaria se desplomó 46,6%, mientras que los aparatos de uso doméstico retrocedieron 20,9%.

 

El impacto del financiamiento

Uno de los principales factores señalados en el informe es la dificultad para obtener financiamiento. El crédito cumple un papel central para las empresas, especialmente cuando necesitan cubrir gastos corrientes, pagar salarios, comprar insumos o atravesar períodos de menor facturación.

Con un acceso más restringido, las compañías dependen en mayor medida de sus propios ingresos para cumplir con sus obligaciones. Si el flujo de fondos no alcanza, los pagos pueden demorarse y generar una cadena de incumplimientos entre proveedores, clientes y entidades financieras.

La situación también puede afectar a empresas que, pese a continuar operando, deben postergar decisiones de inversión o reducir sus niveles de producción. El problema no se limita entonces a las firmas que ya se encuentran en mora, sino que puede extenderse a aquellas que enfrentan dificultades para sostener su estructura de costos.

Las más leídas

Últimas noticias