Un virus presente en más del 80% de la población, que no causa enfermedad y que hasta hace unos años era un completo desconocido para la medicina, se convirtió en el protagonista de un avance científico que puede cambiar la vida de miles de personas que reciben un trasplante de riñón.
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Investigadores del Hospital Universitario CEMIC y el CONICET demostraron que la carga del Torque Teno Virus (TTV) en sangre permite anticipar el riesgo de rechazo o infecciones graves en pacientes trasplantados renales.
El estudio, publicado en la revista Journal of Clinical Virology, fue liderado por Noelia Soledad Reyes, autora principal e integrante de la Unidad de Virología del CEMIC-CONICET, y formó parte de su tesis de doctorado en Ciencias Médicas.
El descubrimiento del CONICET que mejora los trasplantes renales: cómo funciona
Los resultados son contundentes. Durante el período de estudio, el 36,6% de los pacientes sufrió rechazo del órgano trasplantado y el 55,4% desarrolló infecciones.
El TTV, que está presente en más del 81% de los pacientes antes del trasplante y en casi el 98% tres meses después, demostró ser un biomarcador confiable del estado del sistema inmunológico.
"El TTV no está asociado a ninguna enfermedad y es el más prevalente en el viroma humano. Justamente lo podemos utilizar como biomarcador de la inmunidad por su elevada prevalencia. En los trasplantados renales, después del trasplante, lo detectamos en el 100% de los casos", le explicó Noelia Reyes al medio LA NACION.
El modelo predictivo desarrollado por el equipo combina la medición del TTV con datos clínicos de cada paciente. Cuando el nivel del virus es bajo, indica que el sistema inmune está muy activo y hay más riesgo de rechazo.
Cuando es alto, muestra que las defensas están bajas y la persona puede ser más vulnerable a infecciones. Al sumar esa información con los antecedentes clínicos, los médicos pueden anticipar con precisión quién necesita un control más estricto y quién tiene menos riesgo de complicaciones.
Los modelos mejorados, que suman datos clínicos, alcanzaron casi un 80% de precisión para predecir rechazos e infecciones. Además, identificaron con alta confianza a los pacientes de bajo riesgo: el 97,7% no sufrió rechazo y el 94,3% no desarrolló infecciones.
El trasplante renal es el procedimiento de trasplante de órganos más frecuente en Argentina. En lo que va del año, ya se registraron 952 intervenciones de este tipo.
Actualmente, el monitoreo de los pacientes trasplantados se realiza mediante biopsias renales o dosajes de fármacos inmunosupresores, procedimientos invasivos o que no siempre reflejan con precisión el estado inmunológico del paciente.
La investigación aporta una herramienta para personalizar los tratamientos, detectar antes a los pacientes de mayor riesgo, evitar intervenciones innecesarias y mejorar el seguimiento clínico.
El trabajo del equipo del CEMIC-CONICET demuestra una vez más el valor de la ciencia argentina. En un contexto donde el gobierno de Javier Milei insiste en ajustar el presupuesto de ciencia y tecnología, investigadores como Noelia Reyes y su equipo siguen demostrando que, pese a todo, el talento argentino sigue produciendo conocimiento de primer nivel mundial.