Este miércoles, mientras los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) número 8 daban su veredicto sobre Daniel Lagostena (54), acusado de asesinar a su pareja, Érica Soriano, en 2010, Florencia Sauco, hija de Érica, tuvo un bebé. Florencia, de 19 años, fue madre de un varón este martes 10 de julio, mes en que la ex pareja de su mamá podría ser condenado a 25 años de prisión. El 21 de agosto de 2010, cuando Érica tenía 30 años y estaba embarazada de dos meses nadie supo más de ella. Sospechan que está muerta pero, sin su cuerpo, el juicio será clave para entender qué pudo haber pasado. Después de 8 años, El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) número 8 de Lomas de Zamora emitió una sentencia condenatoria por unanimidad sobre Daniel Lagostena por el crimen y la desaparición de Érica Soriano. Si bien aún no tiene años de condena por "homicidio simple en concurso ideal con aborto en contexto de violencia de género", el próximo viernes los jueces darán los fundamentos e informarán la cantidad de tiempo que pasará en la cárcel. La fiscalía y la querella pidieron 25 años. "No sabemos cómo la mató, ni con qué la mató, pero si que la mató", resaltó el abogado de la familia de Érica, Marcelo Mazzeo y además sostuvo que Lagostena incurrió en "violación contra los derechos de la mujer, destruyó el cuerpo de Érica y ocultó pruebas". Durante el proceso, el ahora condenado declaró que su relación con ella era "normal y buena" pero que no recordaba el motivo de no haberla llamado al celular cuando ella abandonó la casa en la que convivían. El cuerpo de Érica nunca fue encontrado, pero según surgió de la investigación, habría sido cremado por Lagostena, gracias a personas vinculadas a casas crematorias, con las que tenía contacto por medio de su familia que son dueños de una casa velatoria en Lanús. El día de la desaparición de la mujer, de acuerdo con lo que se pudo probar en el debate, la pareja fue a ver a un ginecólogo y regresó por la noche a la casa de Lanús en la que vivían. Una amiga de Érica dijo que habló esa noche con ella y advirtió que había tenido una discusión con su pareja. También se estableció que en la casa de Lanús se encontraba una tercera persona no identificada que llamó a una pizzería. Cerca de la medianoche, Lagostena intercambió varios mensajes con su sobrino Diego Poublán, de 25 años. Luego, se pudieron advertir seis llamadas, cerca de las 5 del día 31 entre Lagostena y el teléfono de la madre del joven, primero ubicado en la Costanera Norte y luego en Lanús. A la mañana siguiente, los familiares de la joven intentaron comunicarse con ella en forma infructuosa y Lagostena les dijo que había salido hacia la casa de ellos, en Villa Adelina. La familia de la joven, ante sospechas motivadas por una mala relación de la pareja, fueron a la casa de Lanús con la Policía y encontraron la ropa que el hombre dijo que su pareja tenía puesta en el momento de salir, el ácido fólico que tomaba por su embarazo y todas sus pertenencias, con excepción del celular. Otra situación sospechosa es que la chimenea de la casa estaba prendida, pese a tratarse de un día que no era frío, y además encontraron restos de una bombacha.