Los estudiantes del Colegio Nacional de Buenos Aires y de la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini resolvieron en asamblea tomar ambos establecimientos por tiempo indeterminado.
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La decisión, parte de un plan de lucha en defensa de la educación pública, busca presionar por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario.
Los dos colegios dependen de la UBA y son parte de una tradición educativa de excelencia. La medida implica que las clases quedarán suspendidas hasta que el gobierno nacional dé señales de negociación.
Toma indefinida en el Nacional Buenos Aires y el Pellegrini contra el ajuste de Milei
Los alumnos ya organizan guardias y actividades para sostener la ocupación. La definición se conoce el mismo día en que la UBA realizó una nueva jornada de clases públicas en distintos puntos de la Ciudad, con un acto central frente al Palacio de Tribunales.
El presidente del centro de estudiantes del Nacional Buenos Aires, Francisco Pitrola, explicó los motivos de la decisión y puso el foco en la situación salarial de los docentes: “Los docentes de los establecimientos preuniversitarios están cobrando un 30% menos que los docentes de las escuelas de la ciudad. Eso denota un claro ataque directo a las universidades”.
Y fue más allá. Pitrola vinculó la política educativa del gobierno de Javier Milei con un objetivo de fondo: “Yo creo que el gobierno de Javier Milei busca un eventual arancelamiento para ir deteriorando esa educación pública, que tanto nos costó conseguir”.
El contexto del conflicto
El reclamo por la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario se mantiene desde 2024 y ya derivó en cuatro movilizaciones federales, la última ocurrida este mismo mes.
En octubre de 2025, el gobierno promulgó la ley luego de que el Congreso rechazara los vetos del presidente Javier Milei. Pero su ejecución quedó suspendida hasta que se determinen las fuentes de financiamiento y se incluyan las partidas en el Presupuesto.
La discusión avanzó en la Justicia. Un fallo de primera instancia y su posterior confirmación en Cámara ordenaron la aplicación de artículos centrales de la ley. El Estado apeló esas decisiones y el expediente continúa en discusión en la Corte Suprema.
Mientras tanto, el oficialismo envió un nuevo proyecto al Congreso que modifica la ley vigente. La iniciativa no contempla una recomposición por lo ocurrido en 2024 y 2025.
Además, para 2026 establece que solo habrá una actualización del presupuesto si la inflación anual supera el 14,3%. Es decir, si el IPC es mayor que la variación estimada, las universidades recibirán una actualización real para sus gastos de funcionamiento. En caso contrario, quedarán congeladas.
La toma del Nacional y el Pellegrini es una respuesta directa a ese proyecto. Los estudiantes no quieren una ley a medida del ajuste. Quieren la ley que ya fue sancionada.