Entrevista exclusiva, Por Nicolás Farina Oscar Trotta, médico pediatra, director del Instituto de Políticas Sociales y Acceso a la Salud de la Defensoría del Pueblo, y ex director del Hospital Garrahan (2013-2017), conversó con Data Diario sobre la crisis en el sistema de salud pública, el movimiento anti-vacunas, las enfermedades del modelo económico de Macri, la situación del Hospital Garrahan, quiénes son los que más están sufriendo (y por qué), el modelo de salud que sueña para el futuro, y las consecuencias de adecuar las políticas sociales a las indicaciones del Fondo Monetario Internacional. Todas las definiciones que necesitamos para entender nuestra actualidad, en esta nota. La salud pública en la era Macri
  1. ¿Se puede decir que la salud pública está en crisis?
  2. La salud pública no puede quedar afuera de la situación social, económica y política que está viviendo la Argentina. No puede haber respuestas sanitarias en un contexto de recorte y ajuste en todo lo que son políticas sociales. Y eso claramente impacta directamente en la salud pública, en la salud de la población y en el bienestar del pueblo.
  1. ¿Podrías enumerar algunos aciertos del Gobierno de Macri en materia de salud pública?
  2. Es difícil encontrar aciertos. La degradación del Ministerio de Salud a Secretaria obnubila cualquier posibilidad de que podamos ver alguna situación beneficiosa para el área de salud. Es difícil encontrar una situación en la que uno pueda decir: bueno, la verdad que esto va a tener un impacto sanitario favorable […]
  1. ¿Y desaciertos?
  2. En primer lugar, la degradación del Ministerio de Salud a Secretaria. Eso es de un impacto negativo muy importante. Y luego todo lo que es la desarticulación de la presencia del Estado cerca de la población asistiendo a los que menos tienen. La desarticulación de los programas de asistencia territorial, de atención primaria de la salud, y de todos los programas de asistencia directa […]. Además, el Estado ha dejado de ser rector de las políticas nacionales en salud, y han delegado esa función en los sectores privados.
  1. ¿Cuáles son los sectores más perjudicados con estas políticas?
  2. Claramente cuando el Estado no está presente y no funciona con programas sanitarios, los que sufren son los sectores más postergados económicamente. Hoy también están muy golpeados los trabajadores que van perdiendo sus empleos, porque pierden la cobertura por obra social […] y el golpe que se da sobre la clase media: la clase media que tenía un comercio, una pyme, y hoy tiene que cerrar sus puertas, no solo tienen la angustia de despedir a los trabajadores y que esos trabajadores se queden sin la obra social, sino también quien es dueño de la pyme o del comercio ya no puede pagar la cuota de la prepaga que quizá tenía hasta ese momento y tiene que buscar atención en el sistema público de salud, que se encuentra deteriorado ¿por qué? Porque las políticas que impone el FMI son de recorte y ajuste en las áreas sociales, y las áreas sociales incluyen principalmente la salud. Los niños y las niñas de nuestra población, además de que no están recibiendo vacunas, afirma Trotta, “están sufriendo hoy uno de los flagelos más incomprensibles, injustos y dañinos: el hambre”. “Cuando uno piensa que en los dos primeros años de vida es cuando el niño va a desarrollar todo su potencial intelectual, físico, motriz … y vemos que los comedores escolares no dan la cantidad de nutrientes necesarios, que los centros de salud no entregan la leche, entonces todo confluye en que se va a deteriorar la calidad de vida de la población”. En esta lista de perjudicados también entran nuestros ancianos y ancianas: “hoy por hoy PAMI les dice: usted tiene indicados cinco medicamentos por parte de su médico de cabecera, pero nosotros solo le podemos dar dos, elija usted cuáles van a ser; y los demás, o los compra de su bolsillo, o no los compra y no los toma. Entonces el paciente anciano tiene que decidir de qué va a padecer, que enfermedad va a sufrir, porque no puede tener la medicación correspondiente”.
 
  1. ¿Podemos hablar de enfermedades “propias” de este modelo económico? ¿Cuáles son?
  2. Claro! Por un lado están las enfermedades que se generan a partir de la desprotección del Estado […] Esa desprotección se expresa a través de la aparición de enfermedades infectocontagiosas… el resurgimiento de enfermedades como la tuberculosis, el sarampión, la sífilis congénita, todas esas tienen que ver con que el Estado no desarrolla un programa de promoción y de prevención de la salud […]. Después, lo que genera este modelo económico son enfermedades de tipo: estrés, enfermedades cardiovasculares, angustia, depresión, infartos… todo lo que genera una situación de conflicto social en relación a un modelo de recorte y de ajuste y de pérdida de trabajo.
Trotta sostiene: “Si uno retira la entrega gratuita de preservativos aparece un aumento de la sífilis congénita; los niños nacen con sífilis. Este modelo hace que aparezcan enfermedades inmunoprevenibles porque deja de vacunar”. El ajuste en el Hospital Garrahan Oscar, que además de médico pediatra fue Director del Hospital Garrahan (HG), asegura que, aunque no haya tenido difusión en los medios de comunicación, la situación que viven las familias del interior que concurren al Garrahan es desesperante, porque “el Garrahan les niega -y el Ministerio de Desarrollo Social también- el hospedaje en la Ciudad de Buenos Aires mientras dura el tratamiento”. “Pensá en una familia que viene con un pacientito (sic) o un familiar que tienen una enfermedad oncológica, y tienen que estar en la ciudad con el hijo enfermo recibiendo quimioterapia, con la angustia de no saber dónde va a pasar la noche”.  
  1. ¿Cuál es la situación del HG hoy?
  2. El HG históricamente ha tenido una gran demanda, pero en estos tiempos se ha profundizado la falta de acceso a los turnos, con lo cual se genera esta situación (ver video), que se suma a la demanda ampliada que tiene todo el sistema público de salud a partir de la imposibilidad de las familias de seguir adelante con el pago de la prepaga y, en muchos casos, los que han perdido su trabajo, y perdieron la cobertura de la obra social de la rama laboral a la que pertenecían, terminan direccionado su demanda hacia el sistema público de salud.
Oscar explica que el HG, al ser un hospital de referencia nacional e internacional, y de alta complejidad en prestaciones médicas pediátricas, muchos de sus insumos tienen que ser abonados en dólares, porque son insumos importados, y son necesarios para dar respuesta a la complejidad que presentan los pacientes, y  sin embargo “no ha recibido de parte del Gobierno Nacional un aporte presupuestario adecuado al aumento del dólar -y al aumento de la demanda que se presenta-, con lo cual es una situación bastante complicada”. “El Garrahan tuvo un ajuste presupuestario [actualización] de tan solo el 15 % en los últimos dos años. Cuando todos sabemos que la inflación fue mayor al 50 %”.   Sobre el movimiento antivacunas “No existe en la Argentina ni en la región un movimiento poderoso antivacuna (como intentan presentarlo) que genere la caída de la cobertura de vacunas y el resurgimiento de enfermedades que ya pensábamos superadas. Eso en Argentina no tiene peso (las enfermedades inmunoprevenibles aparecen porque el Estado deja de vacunar), eso es un artilugio político para culpar a un sector generando en la opinión pública la idea de que la culpa es de la población que se sube a una corriente de moda de no vacunar a sus hijos. Y eso está sostenido por los medios que son amigos del gobierno. Y claramente los que trabajamos en salud no vemos que aparezcan diariamente familias diciendo: a mis hijos no los voy a vacunar porque soy del movimiento antivacunas. No existe eso en la práctica médica cotidiana”.    
  1. ¿Te imaginabas este panorama hace cuatro años atrás?
  2. La verdad que lo preveíamos […] sabíamos quién era Macri, y sabíamos cuál era el modelo que proponía. Y porque lo leímos y lo estudiamos en otros países del mundo: cuando el Fondo Monetario Internacional intervino en las economías del sudeste asiático todos los indicadores sanitarios de esos países (que tomaron préstamos y recibieron los condicionamientos) se deterioraron: aumentó la mortalidad infantil, disminuyó la esperanza de vida, aumentaron las enfermedades infectocontagiosas, aumentaron las enfermedades crónicas, como son las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, la obesidad, el estrés. Solo los países que no aceptaron el condicionamiento de ajuste, no vieron deteriorados sus indicadores sanitarios.
  1. ¿Qué modelo de salud soñas para el futuro de Argentina?
  2. Claramente no hay modelo de salud si no hay modelo económico. El modelo de las políticas sociales siempre tiene que ver con el modelo económico. Yo sueño con un modelo económico de crecimiento, de generación de un mercado interno, que genere trabajo, que genere ingresos en la población, que genere ampliación de derechos, que genere una situación de desarrollo personal, profesional e intelectual de la población. Que podamos configurar un país en crecimiento. Siempre que se configura un país en crecimiento la población lo siente, y eso repercute en su estado de salud... yo sueño con un Estado que propicie el desarrollo de un país, y eso seguramente va a estar acompañado por el sistema de salud.