Tras casi 20 horas, en la que miles de fanáticos pudieron dar su último adiós, la familia de Carlos "El Indio" Solari decidió dar por finalizado su multitudinario velorio en el Polideportivo José María Gatica, Avellaneda, pasadas las 4:30 del lunes.
A través de un comunicado, el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires informó que, una vez que se retiraron los últimos asistentes, la familia del artista resolvió concluir la despedida pública. El homenaje se desarrolló en un clima de respeto y sin incidentes de consideración, acompañado por un amplio operativo de seguridad.
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"Agradecemos a la multitud que se acercó para despedir a su ídolo, cuidándonos entre todos y garantizando una movilización en paz", expresaron desde el Ministerio de Seguridad bonaerense.
La muerte del músico, ocurrida el viernes en su vivienda de Parque Leloir, generó una profunda conmoción en todo el país. Solari tenía 77 años y desde hacía una década convivía con la enfermedad de Parkinson.
La magnitud de la convocatoria obligó a adelantar el inicio del velorio, que duró casi 20 horas. Si bien estaba previsto que las puertas se abrieran a las 11 de la mañana, la organización decidió habilitar el ingreso una hora antes debido a la enorme cantidad de fanáticos que ya aguardaban en las inmediaciones. Con el correr de las horas, la fila para ingresar alcanzó dimensiones impactantes y llegó a extenderse cerca de ocho kilómetros, acercándose incluso al límite con la Ciudad de Buenos Aires.
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Casi un millón de personas despidieron al Indio Solari
Pese a las bajas temperaturas y una lluvia que se hizo presente durante buena parte de la jornada, el flujo de personas nunca se detuvo. Familias completas, grupos de amigos y seguidores de distintas generaciones compartieron largas horas de espera con el objetivo de pasar frente al féretro y despedir a quien consideran una figura irrepetible dentro de la cultura popular argentina. Muchos llegaron desde distintos puntos del país para participar de una ceremonia que se transformó en un acontecimiento histórico.
Los cálculos sobre la cantidad de personas que formaron parte del masivo evento oscilan entre 200 mil y un millón. De cualquier forma, más allá de las cifras, se trató de una jornada de comunidad, en paz y sin incidentes, en una jornada de domingo fría y que, hacia la noche, tuvo una persistente llovizna.
La familia del músico había comunicado previamente que el homenaje permanecería abierto “hasta que haga falta, para que nadie pierda su oportunidad de decirle adiós". Esa promesa se cumplió durante toda la jornada, ya que el acceso se mantuvo habilitado hasta entrada la madrugada. Recién pasadas las 4 de la mañana se cerraron las puertas del predio, mientras que la transmisión oficial en vivo también llegó a su fin.
Horas más tarde, alrededor de las 6 de la mañana, el Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires confirmó oficialmente el cierre definitivo de la ceremonia. A través de un comunicado señaló: “Luego de retirarse los últimos seguidores, la familia ha decidido finalizar la despedida pública de Carlos “Indio” Solari en el Parque de los Trabajadores en Villa Domínico, Avellaneda".
El mensaje de la familia del Indio Solari por el velatorio
"Ya está. Todas y todos los que tuvieron la posibilidad de acercarse a despedirlo, lo hicieron. Ahora la lluvia nos manda a todos a casita, a seguir penando por dentro y a recordarlo como era: humano, infinito. Gracias a todos los que hicieron este esfuerzo: tanto los que se acercaron y los que lloraron donde los sorprendió la pena, como las toneladas de muchachos y muchachas que hicieron posible y formaron parte de la organización descomunal que supuso esta despedida, en tiempo récord", expresó la familia del exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.
Y agregaron: "Él nos anticipó que las despedidas son estos dolores dulces. Lo que no nos avisó fue que dolores dulces como estos iban a durar toda nuestra vida. Como no podía ser de otro modo, pensó en todo antes de irse. Y por eso dejó encendido el equipo Marshall de su guitarra y el equipo de sonido donde escuchaba las canciones en las que trabajaba. Nos sugirió, así, que la música debía seguir sonando, más allá de lo que ocurriese. Hagamos eso. Que su música no pare nunca más", concluye el texto.
Con ese mensaje, la familia buscó llevar tranquilidad a los fanáticos luego de haber despedido al Indio, intentando así hacer menos doloroso el dolor en comunidad.