La salud pública se encuentra en crisis debido a las políticas de ajuste del Gobierno de Javier Milei. Ante esta situación que ya está llegando al límite, prestadores de todo el país se reúnen para debatir el futuro de la atención médica de los jubilados.
En medio de este escenario de creciente preocupación por la sustentabilidad del sistema sanitario, instituciones médicas participarán de una Convención Federal de Clínicas, Hospitales Privados y Sanatorios que se realizará el martes 14 de julio a las 14 horas en el Teatro del Centro Gallego de Buenos Aires y tendrá un único objetivo: analizar la situación actual del sector y construir una agenda común.
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La jornada reunirá a representantes de clínicas y sanatorios de distintas provincias con el objetivo de compartir diagnósticos, plantear problemáticas comunes y avanzar en propuestas que permitan garantizar la continuidad de la atención médica.
Uno de los principales ejes del encuentro será la realidad que atraviesan los prestadores de PAMI, quienes cumplen un rol central en la asistencia diaria de millones de jubilados argentinos.
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¿Cuál es el reclamo de las instituciones sanitarias?
Desde las instituciones sanitarias remarcan que la situación económico-financiera del sector requiere una mirada integral y federal, debido al incremento sostenido de los costos necesarios para mantener funcionando los servicios médicos.
“La atención de la salud de los jubilados está en riesgo”, advierten los organizadores, quienes sostienen que resulta fundamental abrir un espacio de diálogo donde estén representadas todas las voces del sistema.
La convocatoria se organiza bajo tres objetivos principales: informar sobre la situación actual del sector, escuchar las distintas realidades de los prestadores y construir una agenda común de trabajo.
El encuentro tendrá lugar el martes 14 de julio desde las 14 horas en el Teatro del Centro Gallego de Buenos Aires, ubicado en Moreno 2180 (CABA).
La Convención Federal es impulsada por ACAMI, ADECRA, CAPRESS, CONFECLISA, FECLIBA y Salud Federal, entidades que convocan a los prestadores a participar de un espacio destinado a defender la sustentabilidad de las instituciones médicas y la calidad de atención de los afiliados.
Médicos y odontólogos del PAMI lanzaron un paro de 72 horas en reclamo de actualizaciones
El pasado lunes 8 de junio, médicos de cabecera y odontólogos de cartilla de PAMI iniciaron un paro nacional de 72 horas que se extendió hasta el miércoles en reclamo de una actualización arancelaria de emergencia.
La medida de fuerza, que se extendió de forma corrida hasta el próximo miércoles inclusive, tuvo como eje central el reclamo por una recomposición presupuestaria urgente ante lo que denuncian como un severo deterioro en los honorarios profesionales.
La protesta, articulada bajo las consignas "Honorarios justos = atención de calidad" y "Defendamos la salud de nuestros adultos mayores", buscó visibilizar la pérdida del poder adquisitivo de los prestadores de cartilla.
Los profesionales advirtieron que los valores de las cápitas vigentes resultan insuficientes para solventar los costos fijos de mantenimiento de los consultorios privados —insumos médicos, alquileres, servicios y bioseguridad—, lo que pone en riesgo la continuidad de las prestaciones básicas para la tercera edad.
La brecha de costos: atraso del 102% frente a subas de un dígito
El núcleo de la controversia sectorial radica en la distancia entre la inflación de costos médicos y las actualizaciones otorgadas por la obra social. Las entidades que representan a los profesionales de la salud exponen un escenario de asfixia financiera estructurado bajo las siguientes variables:
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Atraso arancelario: Los prestadores denuncian un desfasaje consolidado del 102% en los valores de las prestaciones en comparación con el índice de costos operativos.
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Pauta oficial: Las actualizaciones proyectadas por la obra social central para los meses de junio y julio de 2026 se fijaron en un 1,9% mensual.
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Diferimiento en el cobro: Los profesionales cuestionaron que dichos incrementos marginales recién se verán reflejados de manera efectiva en las liquidaciones correspondientes a los meses de agosto y septiembre de 2026, profundizando la pérdida financiera por el factor temporal.