Ushuaia es un destino que ofrece diferentes alternativas y actividades al aire libre en las distintas etapas del año. En invierno, la nieve brinda una oportunidad única de disfrutar de la temporada de ski, mientras que en el verano muchos senderos y trayectos permiten recorrer el lugar haciendo trekking en lugares soñados.

Uno de los sitios más bellos es Laguna Esmeralda, con un trayecto de entre tres y cinco horas de recorrido hasta llegar, con una distancia de alrededor de cinco kilómetros.

Durante la caminata, los senderistas atravesarán un bosque, turberas y algunos valles, rodeados de imponentes cerros fueguinos.

En la recorrida del circuito se bordea el Río Esmeralda, hasta llegar al espejo de agua, que cuenta con ese color gracias a ser agua con origen glaciar.

A 450 metros del nivel del mar, el nombre surge por el color de los sedimentos, que vienen del Glaciar Ojo Albino.

Tras la recorrida, los visitantes recién pueden contemplar la impactante vista al llegar, sin dimensionar antes el paisaje.

Es común toparse con castores en medio del recorrido, dado que es un sitio en el que reside esta especie, contemplando castoreras por doquier.

Si bien no hay cuestas pronunciadas, un buen estado físico permitirá recorrer este camino sin problemas ni inconvenientes y de manera más sencilla.

Se recomienda que todos los que deseen realizar la travesía, tengan ropas cómodas y calzados impermeables, dado que durante varios trayectos se transitará por turbas y lo más seguro es que se termine la caminata con os pies mojados.

Por otra parte, no se necesita portar bastones de trekking, aunque en el caso de llevarlos, serán de gran utilidad y agilizarán el andar.

Además, llevar una vianda hará más ameno el momento al llegar a la Laguna, para recuperar fuerzas con un sabroso almuerzo tras el trayecto recorrido.