Como ocurrió en el 2018, Facundo Arana comienza este año de una manera que él considera la mejor posible: haciendo teatro y en Mar del Plata, un lugar que lo hace muy feliz: “Estoy muy agradecido a esta ciudad. No sólo porque me encanta y tiene mucho para ofrecer, sino porque acá siempre me tratan muy bien”. La obra en la que está actuando es Cartas de amor, junto a Soledad Silveyra y dirigido por Selva Alemán. “Trabajar con Solita, con quien ya hicimos ‘Vidas Robadas’ en Telefé, es un placer. Y además estamos en un teatro -el Lido- que, si no era por esto, iba a cerrar. Así que mantenerlo abierto también es una gratificación”, cuenta.

 

Las funciones en Mar del Plata son los martes, miércoles y jueves, a las 21.30. Y los viernes, sábados y domingos salen de gira por la Costa, recorriendo Miramar, San Bernardo y Pinamar. “De verdad recomiendo que no se la pierdan, porque es una obra hermosa. Me genera mucho placer hacerla, y al público se nota que le encanta, porque cuando termina la ovaciona de pie. Y la gente te puede regalar el aplauso de entrada, como muestra de cariño. Pero el del final hay que ganárselo y es el más difícil”, asegura. Y dice que la historia es sobre “dos personas que durante casi 50 años sólo se comunicaron por carta. Así que también refleja lo que eran algunas relaciones de amor en otro tiempo. Hoy en día sería ‘WhatsApp de amor’, jaja”.

Sus días en La Feliz son casi calcados: inevitablemente comienzan bien temprano, junto a su mujer -la modelo María Susini- y sus tres hijos en Honu Beach. “Vamos siempre ahí porque es un parador de gente amiga. Y allí, además de descansar un poco, todos hacemos mucho surf, especialmente, y también skate”.

 

Facundo, se sabe, es muy deportista. Y entre todas las actividades que realiza una de sus preferidas es la de escalada de montaña. Ya ha subido varias veces no sólo al Aconcagua (6.962 msnm), sino también al Everest (8.848 msnm). Y en diciembre pasado, junto al cantante Javier Calamaro, formó parte del Aconcagua Music Todos Arriba, un proyecto con el que planeaban llevar música a la cima de la montaña más alta de América. Pero las condiciones del clima no lo permitieron: debido a las fuertes tormentas que encontraron en el camino, debieron parar a los 4.370 metros de altura.

¿Estuvieron en riesgo en algún momento al quedar varados, o fue sólo la frustración de no poder hacer cumbre?
Sinceramente riesgos no hubo en ningún momento porque estábamos acompañados por gente muy idónea. Además, en realidad no es que quedamos literalmente varados: no podíamos subir, pero no es que no podíamos bajar. A veces la montaña te pone límites y te dice “hasta acá”. Pero lo disfrutamos mucho, y descubrí en Javier un gran compañero de aventuras.

Facundo y Javier ya decidieron que volverán a Mendoza: “El 23 de febrero haremos un concierto en la entrada del Parque, junto a la ruta 7. Y será respetando una idea de Javier, que a mí me parece genial, y que es la de transmitir el mensaje de lo importante que es tomar conciencia del cuidado del medio ambiente”.

 

Durante la entrevista, Todo Verano le preguntó a Facundo -quien lleva 11 años en pareja con Susini- si hay alguna fórmula para sostener una relación por una buena cantidad de años, en estos tiempos en los que las parejas suelen durar muy poco: “No sé si hay algún secreto. A veces me dicen, por ejemplo, si es necesario hacer algún esfuerzo para poder durar. Y yo digo que eso lo podré responder el día en que sienta que estoy haciendo un sacrificio. Hoy no lo vivo para nada de esa manera, y es simplemente porque María es una compañera de ruta genial, y agradezco siempre por tenerla a mi lado”.

Respecto a lo que se viene en este 2019, el actor dice que “hay propuestas de todo tipo, color y forma. Pero la verdad es que no pienso en eso. Sólo vivo el hoy. Y es que mi presente no puede mejorar, sinceramente. Tengo una familia hermosa, donde todos estamos sanos, y estoy haciendo una obra espectacular y pasando estos días en un lugar divino. Todo lo que tengo es lo que soñé y busqué toda mi vida. Así que más no puedo pedir, y sólo me queda agradecerle a Dios”.