El gobernador Martín Llaryora encabezó la entrega de 200 dispositivos tecnológicos de alta complejidad destinados a personas con discapacidad visual o baja visión, con el objetivo de fortalecer su autonomía y mejorar el acceso a la educación, el empleo y la vida cotidiana.
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La iniciativa incluyó la distribución de 150 equipos Procer4, un sistema portátil de lectura auditiva asistido por inteligencia artificial, y 50 bastones plegables personalizados, desarrollados especialmente para cada usuario. La inversión fue financiada mediante el Fondo Provincial de Inclusión Social para Personas con Discapacidad.
La entrega priorizó a estudiantes universitarios y terciarios de toda la provincia que desarrollan actividades laborales, buscando garantizar igualdad de oportunidades en ámbitos donde el acceso a la información resulta fundamental.
Tecnología desarrollada en Córdoba
El dispositivo Procer4, creado por la empresa cordobesa Procer Tecnología Inclusiva, permite leer textos impresos y digitales, reconocer objetos, identificar medicamentos, billetes y envases, además de acceder a herramientas potenciadas por inteligencia artificial para realizar búsquedas, investigaciones y generación de contenidos.
Por su parte, los bastones fueron desarrollados por la Fundación Caecuslab y se diferencian de los modelos convencionales por su fabricación personalizada y la incorporación de innovaciones de diseño orientadas a mejorar la movilidad y la seguridad de las personas con baja visión.
Una política de inclusión sostenida
Durante el acto, Llaryora ratificó la continuidad del Fondo Provincial de Inclusión Social y cuestionó el desfinanciamiento nacional de programas vinculados a la discapacidad. “En estos momentos donde otros sacan, nosotros ponemos, porque ustedes son importantes”, afirmó.
La secretaria general de Salud y Desarrollo Humano, Liliana Montero, destacó que la Provincia acompaña actualmente a más de 350 instituciones y organizaciones vinculadas al sector y recordó que durante 2025 Córdoba destinó más de 130.000 millones de pesos a políticas relacionadas con discapacidad, educación especial, salud, deporte adaptado y cultura.
La iniciativa también contó con la participación de universidades públicas de Córdoba, Villa María y Río Cuarto, que recibieron equipos para fortalecer sus espacios de accesibilidad e inclusión educativa.
