La Red de Cooperación para la Protección de los Consumidores (CPC) puso en marcha actuaciones coordinadas contra nueve compañías de videojuegos por la comercialización de monedas y objetos virtuales. Entre los títulos señalados aparecen Candy Crush Saga, Minecraft y Valorant. Según informó el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 de España, las autoridades reclaman que los jugadores puedan conocer cuánto dinero real cuesta cada compra antes de confirmarla.
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Precios claros y límites a las compras inducidas
Las exigencias apuntan a las conversiones entre monedas internas y a las combinaciones de objetos que dificultan calcular el importe final. Las empresas deberán ofrecer información previa, accesible y comprensible, de manera que el usuario identifique el gasto en euros sin operaciones adicionales. También se cuestionan las mecánicas que incentivan adquisiciones excesivas para avanzar o disfrutar del juego, junto con la falta de mecanismos para prevenir gastos no controlados entre niños y otros usuarios vulnerables.
La Red CPC también reclamó información sobre el derecho de desistimiento, con un plazo de 14 días, y la devolución de los importes correspondientes a objetos virtuales sin utilizar, según las condiciones aplicables. A esto se suma la exigencia de contar con términos y condiciones justos y comprensibles. Una declaración conjunta del organismo establece criterios comunes de protección para los videojuegos que operan dentro de la Unión Europea.
Nueve compañías alcanzadas por las actuaciones
El listado incluye a Crytek, InnoGames, King.com Operations, Mojang, Plarium Europe, PLR Worldwide Sales, Riot Games, Supercell y Ubisoft EMEA. Además de Candy Crush Saga, Minecraft y Valorant, las actuaciones abarcan Hunt: Showdown 1896, Forge of Empires, Mech Arena, Gardenscapes, Clash of Clans y For Honor.
La intervención tiene como antecedente un diálogo iniciado con el sector en 2025 para promover el cumplimiento de los principios sobre contenidos virtuales de pago. De acuerdo con el ministerio español, ese intercambio no produjo resultados satisfactorios. Posteriormente, un análisis de mercado permitió seleccionar los nueve títulos que requerían un examen más detallado y sobre los que ahora se concentran los reclamos.
