Una investigación de la firma de ciberseguridad Frenos identificó capacidades en modelos de inteligencia artificial para planificar intrusiones y acciones de sabotaje contra sistemas industriales. El trabajo incluyó casi 17.000 pruebas sobre diez modelos, de las cuales 2.520 evaluaron la elaboración de planes de ataque completos. Los escenarios comprendieron redes eléctricas y sistemas de tratamiento de agua, según los resultados difundidos.
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Diferencias entre los modelos y límites de la evaluación
Tres de los diez sistemas analizados completaron los planes en alrededor del 90% de los intentos, mientras que los tres considerados de vanguardia por sus capacidades generales obtuvieron resultados de entre el 17,9% y el 31,9%. Entre los modelos de pesos abiertos, el extranjero con mejor desempeño alcanzó el 36,2% y el estadounidense más efectivo llegó al 5,2%. Frenos no identificó los modelos evaluados. Las cifras describen su rendimiento en las pruebas de planificación, por lo que no deben interpretarse como probabilidades de éxito contra infraestructura real.
El cofundador y director de tecnología de Frenos, Harry Thomas, explicó que utilizaron una configuración relativamente sencilla para orientar a los modelos. Según su evaluación, herramientas que aporten más contexto y permitan incorporar correcciones durante el proceso podrían mejorar los resultados. Los investigadores también advirtieron que estas capacidades podrían extenderse a sistemas disponibles de manera gratuita, aunque esa posibilidad constituye una proyección.
Las dificultades para reforzar los servicios esenciales
La advertencia encuentra a muchos operadores con restricciones de presupuesto y personal, además de dificultades para actualizar equipos que deben funcionar sin interrupciones. Los sistemas de control industrial pueden reaccionar de forma sensible ante tráfico o instrucciones inesperadas, de modo que incluso una acción fallida podría alterar procesos. Steve Swick, exejecutivo de seguridad de American Electric Power, alertó sobre la velocidad del cambio y la reducción del tiempo disponible para adaptar las defensas.
Thomas señaló que, después de una intrusión, la IA podría facilitar el reconocimiento de la red y la identificación de vulnerabilidades mediante tareas sostenidas de análisis. Por su parte, Paul Shaver, responsable de tecnología operativa de Armadin, sostuvo que los agentes ya pueden procesar grandes volúmenes de información sin activar necesariamente las alertas de los sistemas monitoreados. Sus declaraciones, difundidas por Axios, refuerzan la preocupación por la capacidad de detección y respuesta de los servicios esenciales.
