Un responsable de seguridad de Anthropic estimó en más del 10% el riesgo de extinción humana por la IA

Evan Hubinger respaldó públicamente las advertencias del investigador Jacob Coxon, quien renunció después de acusar a Anthropic y OpenAI de competir por una superinteligencia sin contar con mecanismos suficientes para controlarla.

Miércoles, 09 de septiembre de 2026 a las 08 53

Por Redacción

Miércoles, 09 de septiembre de 2026 a las 08:53


El investigador británico Jacob Coxon, de 27 años, anunció su salida de Anthropic el martes 8 de septiembre mediante una publicación en X que superó las 44 millones de visualizaciones en nueve horas. Allí cuestionó el rumbo de las principales empresas del sector y sostuvo que avanzaban hacia sistemas capaces de perfeccionarse sin una supervisión adecuada.

Una advertencia desde el área de seguridad

La repercusión aumentó cuando Evan Hubinger, responsable de un equipo de seguridad de Anthropic, respaldó el planteo de su excompañero. El especialista calculó que existía una probabilidad superior al 10% de que la inteligencia artificial provocara la extinción humana durante la próxima década, aunque se trató de una estimación personal y no de una conclusión oficial de la compañía.

Hubinger también reconoció que Anthropic todavía no contaba con una solución definitiva para la alineación de una eventual superinteligencia. Ese campo intenta garantizar que los sistemas actúen de acuerdo con objetivos y valores humanos, incluso cuando alcancen mayores niveles de autonomía y capacidad.

Coxon había trabajado desde 2023 en OpenAI, donde participó en tareas relacionadas con el preentrenamiento de GPT-4o, y se incorporó a Anthropic en julio de 2026. Según declaró a medios estadounidenses, decidió marcharse dos meses después porque consideraba que ambas empresas avanzaban demasiado rápido, aunque señaló diferencias entre sus respectivas culturas internas.

Renuncias y cambios en las políticas de seguridad

El investigador sostuvo que parte del personal de OpenAI no dimensionaba completamente los riesgos, mientras que Anthropic sí los reconocía, pero continuaba compitiendo para evitar que otras compañías llegaran primero. Coxon advirtió que decisiones con posibles consecuencias globales no debían quedar exclusivamente bajo el control de empresas privadas y equipos tecnológicos.

Su salida se sumó a las renuncias de Mrinank Sharma, quien abandonó el área de salvaguardas de Anthropic, y de Jan Leike, exresponsable de alineación en OpenAI. Leike había cuestionado que la seguridad perdiera prioridad frente al desarrollo de productos, mientras Anthropic modificó su compromiso de no entrenar modelos más avanzados sin protecciones suficientes.

Las advertencias aparecieron mientras Anthropic preparaba una posible salida a bolsa con una valuación proyectada de US$2 billones, según los reportes citados. Ni Anthropic ni OpenAI respondieron inicialmente a los pedidos de comentarios, por lo que permanecieron abiertos los interrogantes sobre los controles, los plazos de desarrollo y las medidas previstas ante sistemas cada vez más potentes.

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