Carlos Alcaraz disputará la final del ATP 500 de Tokio después de superar una semifinal que comenzó con ventaja para Jaume Munar. El número 3 del mundo necesitó más de dos horas para resolver el duelo entre españoles y avanzar con una victoria por 5-7, 6-3 y 6-1. El resultado lo dejó ante dos posibilidades: sumar su título ATP número 27 y repetir una conquista que ningún jugador consiguió en ediciones consecutivas del certamen durante el siglo XXI.
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Los cambios que le permitieron revertir el partido
Munar, ubicado en el puesto 49 del ranking, sostuvo un juego paciente y aprovechó las imprecisiones de su compatriota durante el primer set. Su regularidad le permitió mantener el encuentro parejo hasta encontrar un quiebre decisivo, con el que se quedó con la manga inicial. Alcaraz debió modificar su juego ante un rival que logró incomodarlo desde el fondo de la cancha y limitar su capacidad para tomar la iniciativa.
La respuesta llegó en el segundo parcial. Alcaraz redujo los errores no forzados, consiguió mayor profundidad con la derecha y aceleró los intercambios para exigir físicamente a Munar. Con esos ajustes recuperó el control, quebró el servicio de su rival y ganó el set por 6-3. En la manga definitiva sostuvo la presión y amplió la diferencia: el 6-1 final confirmó una recuperación que le permitió seguir en carrera por la defensa del título.
Lehecka será el rival en una final con un antecedente de 1994
El partido decisivo se jugará el martes, cuando el español enfrente a Jiri Lehecka, número 19 del mundo. El checo obtuvo su lugar en la final al derrotar al monegasco Valentin Vacherot, situado en el puesto 14, por 6-4 y 6-2. Para Alcaraz será la final número 36 de su carrera y una nueva oportunidad de ampliar su colección de trofeos en la recta final de la temporada.
Además del título, estará en juego una marca que permanece desde hace más de tres décadas. Como campeón de Tokio en 2025, Alcaraz intentará convertirse en el primer tenista que gana dos ediciones seguidas del torneo desde Pete Sampras. El estadounidense se impuso en 1993 y 1994, cuando venció en las respectivas finales a Brad Gilbert y Michael Chang. Una victoria ante Lehecka permitiría al español repetir ese logro y ser el primer bicampeón consecutivo del certamen en el siglo XXI.
