Franco Mastantuono encontró en el Monumental un motivo para celebrar su regreso a la Selección Argentina: convirtió su primer gol con la camiseta nacional y participó de la goleada frente a Burkina Faso. El atacante surgido de River anotó el sexto tanto del equipo de Lionel Scaloni y destacó el valor personal de hacerlo en el estadio donde comenzó su carrera profesional. La alegría por el triunfo se mezcló con la expectativa por acompañar a Lionel Messi en su despedida. Para el futbolista de Azul, compartir el plantel con el capitán representó el cumplimiento de su mayor sueño, aunque coincidieron durante poco tiempo.
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Fiorentina, una nueva etapa después de un año difícil
El delantero reconoció que su experiencia en Real Madrid estuvo atravesada por la exigencia, la competencia interna y las dificultades de adaptación. Explicó que terminó cansado después de una temporada que no consideró buena y que instalarse en un país desconocido le dejó aprendizajes. Su llegada a Fiorentina abrió otra etapa: en el equipo italiano acumula siete partidos y tres goles, un rendimiento que acompañó su retorno a las convocatorias de Scaloni. Al evaluar su presente, expresó satisfacción tanto por volver a jugar con Argentina como por reencontrarse con la cancha de River.
La recuperación también tuvo un componente personal. Quedar fuera de los 26 convocados al Mundial fue, según contó, una de las situaciones más dolorosas de su breve carrera. Después de la tristeza inicial, decidió concentrarse en trabajar para recuperar un lugar. Mastantuono había debutado en encuentros oficiales de la Mayor a los 17 años, ante Chile, por las Eliminatorias, y luego sumó minutos contra Ecuador y participaciones en amistosos. Ahora aseguró que afronta esta nueva oportunidad con ilusión y ganas de sostener su presencia en el equipo.
La despedida de Messi y su respuesta a las críticas
El encuentro del martes tendrá un significado especial por el adiós de Messi. Mastantuono recordó que todavía no había nacido cuando el rosarino debutó en la Selección y valoró los momentos que pudieron compartir. También explicó por qué jugar en el Monumental tiene una carga afectiva particular: allí dio sus primeros pasos en Primera y construyó el vínculo con River. “No es el patio de mi casa, es mi casa”, expresó al describir lo que siente cada vez que vuelve al estadio con la camiseta argentina.
Sobre los cuestionamientos que recibió, el futbolista sostuvo que comprende las expectativas sobre su rendimiento y acepta la exposición propia de su profesión. Sin embargo, señaló que algunas críticas resultan excesivas o apuntan a asuntos ajenos a su desempeño. Aclaró que su intención no era quejarse y que procura concentrarse en jugar, disfrutar y aportar al equipo. En ese proceso, destacó la ayuda de los compañeros con más experiencia dentro de la Selección, a quienes considera un apoyo para atravesar este momento de su carrera.
