Boca venció 2-0 a San Lorenzo en un clásico condicionado por la intensa lluvia, el campo pesado y un corte de luz durante el tramo final. El conjunto visitante controló el desarrollo desde los primeros minutos y sostuvo una marcada superioridad, aunque recién consiguió trasladarla al marcador durante el segundo tiempo.
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Boca impuso condiciones desde la mitad de la cancha
El equipo de Arruabarrena encontró espacios gracias al dominio ejercido por Santiago Ascacíbar, Leandro Paredes y Milton Delgado. La presencia de tres zagueros dejó a San Lorenzo con inferioridad numérica en el mediocampo, mientras los laterales visitantes avanzaban constantemente y ampliaban el frente de ataque.
La diferencia también quedó reflejada en la posesión, favorable a Boca por 70% contra 30%, y en las oportunidades generadas frente a José Devecchi. Ascacíbar, Merentiel y Lautaro Di Lollo desperdiciaron varias situaciones, por lo que el empate sin goles al descanso representó un alivio para el conjunto local. La expulsión de Insaurralde profundizó el desequilibrio, pese a que Boca perdió algo de intensidad.
Lozano abrió el clásico y Merentiel lo sentenció
San Lorenzo estuvo cerca de sorprender mediante un remate de Nicolás Tripicchio, bloqueado a tiempo por Di Lollo. En la acción siguiente, Boca quebró la resistencia local: Lozano inició la jugada, recibió la devolución de Flores en la puerta del área y convirtió el 1-0 con un zurdazo.
El Ciclón no consiguió modificar el trámite ni aprovechar alguna transición aislada. Paredes manejó la pelota con libertad, encontró a Lautaro Blanco sobre el sector izquierdo y el lateral envió un centro preciso para que Merentiel marcara el 2-0 definitivo.
Además de sumar una victoria en el clásico, Boca pudo administrar el esfuerzo de sus futbolistas y realizar modificaciones pensando en sus próximos compromisos. El plantel tendrá ahora una semana para preparar la semifinal contra Racing por la Copa Argentina, mientras continúa en carrera en las demás competencias.
