Lionel Messi volvió a ser decisivo para Inter Miami en una nueva final. A los 39 años, convirtió de cabeza, entregó una asistencia y condujo al equipo hacia la Campeones Cup, una actuación que reavivó el debate sobre quién debería recibir el próximo Balón de Oro.
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La consagración también representó un estreno destacado para Cristian “Kily” González, que obtuvo un título en su primer partido como entrenador del conjunto estadounidense. El técnico contó que Messi le había prometido salir campeón y destacó tanto el rendimiento defensivo del equipo como la influencia del capitán.
El Kily defendió la candidatura de Messi
Después del encuentro, González afirmó que “no hay otro como él” y sostuvo que el reconocimiento individual debería quedar nuevamente en manos del rosarino. Para fundamentar su postura, mencionó su actuación en el Mundial, su vigencia deportiva y los valores que transmite fuera de la cancha.
El título también dejó otra cifra relevante en la trayectoria del delantero: Messi llegó a los 100 goles con la camiseta de Inter Miami. Esa marca se sumó a sus 48 trofeos como profesional, números que el Kily utilizó para remarcar la capacidad del futbolista de mantenerse competitivo pese al paso de los años.
Beckham destacó la vigencia del capitán
David Beckham, uno de los dueños de Inter Miami, coincidió con el entrenador y aseguró que todavía le resultaba difícil creer que Messi jugara para el club. El exfutbolista explicó que intentaba observarlo diariamente en los entrenamientos porque deseaba disfrutar de su fútbol durante el mayor tiempo posible.
Beckham consideró que la presencia del argentino entre los candidatos al Balón de Oro respondía a su rendimiento durante la última temporada y, especialmente, a lo que mostró en el Mundial. Tanto el dirigente como González señalaron que la edad potencia los méritos de Messi, quien volvió a ocupar un papel central en otra conquista de Inter Miami.