River atravesó los últimos minutos en los 2.600 metros de altura de Bogotá con una formación construida según las escasas alternativas disponibles. Thiago Almada quedó como única referencia ofensiva, Nicolás Freitas ocupó una función híbrida por la banda derecha y dos juveniles se repartieron el sector izquierdo. El equipo retrocedió, redujo los espacios y priorizó la conservación de un empate que le permitirá definir la serie como local.
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Cuatro modificaciones cambiaron la estructura del equipo
A los 16 minutos del segundo tiempo, Almada y Freitas ingresaron por Galván y Rafael Santos Borré. La salida del delantero colombiano abrió diferentes posibilidades para reorganizar el ataque, pero Coudet decidió colocar inicialmente a Ángel Correa como centrodelantero y envió a Freitas hacia la derecha. Almada quedó con libertad para retroceder, recibir la pelota y participar de las transiciones.
El entrenador volvió a modificar la formación a los 33 minutos, cuando Lucero reemplazó a Juan Andrada. Finalmente, a los 45, Juan Cruz Meza ingresó por Correa y Almada pasó definitivamente al centro del ataque. River cerró el partido con una línea media numerosa, pocos futbolistas adelantados y una defensa integrada por jugadores que tampoco ocuparon sus puestos naturales.
La composición final incluyó a Lucas Martínez Quarta como lateral derecho, mientras que el sector opuesto quedó cubierto por juveniles con poca experiencia internacional. El cuerpo técnico evitó adelantar las líneas durante el cierre porque no contó con reemplazos defensivos y consideró que una lesión adicional podía desorganizar completamente al equipo.
Las bajas condicionaron el planteo desde el inicio
Las ausencias de Gonzalo Montiel, Marcos Acuña y Sebastián Driussi redujeron las alternativas antes del viaje. A esas bajas se sumaron los futbolistas que no quedaron anotados para esta fase: Giovanni González, Ortega, Mauro Arambarri y Lucas Beltrán. La combinación de lesiones y restricciones reglamentarias obligó a utilizar zagueros como laterales y a convocar juveniles para completar el banco.
Coudet explicó que una disponibilidad completa le habría permitido distribuir al equipo de otra manera. También señaló que la altura afectó la recuperación física después de cada esfuerzo y dificultó el sostenimiento de la presión. El entrenador valoró que River no sufrió lesiones ni contratiempos defensivos durante el encuentro, debido a que prácticamente no contó con recambios para la última línea.
El técnico consideró positivo el resultado por las condiciones del partido, aunque aclaró que su intención inicial fue buscar el triunfo. River regresó con la serie abierta y apostará a recuperar futbolistas antes de la revancha. En el Monumental, el equipo intentará asumir una postura más ofensiva y aprovechará la localía, el apoyo de sus hinchas y un plantel con mayores opciones para avanzar a los cuartos de final.