La crisis en la FIFA abrió un escenario inédito y puso en duda la reelección de Gianni Infantino

El fracaso del proyecto para privatizar parte de los ingresos de los Mundiales desató una fuerte reacción de federaciones y confederaciones. Europa lideró la ofensiva, aparecieron nuevos posibles candidatos y la elección presidencial de 2027 dejó de tener un resultado previsible.

Martes, 04 de agosto de 2026 a las 10 42

Por Redacción

Martes, 04 de agosto de 2026 a las 10:42

La FIFA atraviesa uno de los momentos políticos más delicados desde la llegada de Gianni Infantino a la presidencia en 2016. Lo que hasta hace pocas semanas parecía una reelección prácticamente asegurada para el Congreso de Marruecos 2027 comenzó a llenarse de incertidumbre tras el rechazo que generó el proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE), una iniciativa que planteaba avanzar con la privatización de parte de la comercialización de los Mundiales.

La propuesta provocó un fuerte malestar dentro del organismo y terminó por romper los equilibrios políticos que sostenían la conducción del dirigente suizo. Aunque la iniciativa finalmente fue retirada, el impacto ya estaba hecho: varias confederaciones comenzaron a cuestionar el liderazgo de Infantino y la discusión dejó de centrarse únicamente en el proyecto para trasladarse al futuro político de la FIFA.

La UEFA, encabezada por Aleksander Ceferin, lideró la reacción contra la iniciativa. A las diferencias que ambas partes mantenían desde hacía tiempo se sumaron nuevas tensiones relacionadas con decisiones deportivas y con la creciente cercanía política de Infantino con el presidente estadounidense Donald Trump, un vínculo que incomodó a buena parte del fútbol europeo.

Nuevos aliados, posibles candidatos y un futuro abierto

Uno de los movimientos que más sorprendió dentro de la FIFA fue el cambio de postura de la Concacaf. La confederación presidida por Victor Montagliani, considerado durante años uno de los principales aliados de Infantino, decidió tomar distancia del presidente y comenzó a aparecer como uno de los posibles espacios desde donde podría surgir un candidato para disputar la conducción del organismo.

En Asia también aparecieron diferencias. Mientras el presidente de la Confederación Asiática, Shaikh Salman bin Ebrahim Al Khalifa, adoptó una posición crítica, países como Qatar y Emiratos Árabes Unidos mantuvieron su respaldo a Infantino. Al mismo tiempo, distintas voces dentro de la propia administración de la FIFA cuestionaron el proyecto. Entre ellas sobresalieron las declaraciones del director de Operaciones, Kevin Lamour, quien aseguró que la iniciativa respondió a la decisión de una sola persona y que incluso la estructura interna del organismo desconocía su contenido.

En contraste, Conmebol, África y Oceanía optaron por una postura más moderada. La conducción encabezada por Alejandro Domínguez, junto con la AFA de Claudio Tapia, evitó confrontar públicamente con Infantino y mantuvo una relación institucional con la FIFA, aunque sin respaldar la iniciativa. Con 211 asociaciones miembro y 106 votos necesarios para ganar la elección presidencial, la carrera hacia 2027 quedó completamente abierta. Por primera vez desde que asumió la conducción del organismo, Gianni Infantino afrontará un proceso electoral sin la certeza de contar con una mayoría garantizada.

Las más leídas

Últimas noticias